Algunas de las denuncias en contra de los uniformados tienen más de dos años y serán imputados este miércoles.


Más de una veintena de policías santafesinos fueron detenidos este lunes como resultado de una investigación realizada por la Fiscalía Regional I bajo la sospecha de que cometieron graves delitos entre los que se cuentan apremios y allanamientos ilegales.

La mayor parte de los implicados cumplía funciones en el Comando Radioeléctrico de la capital provincial, cuya sede en la denominada base 3 fue objeto de uno de los procedimientos que realizó Gendarmería Nacional junto con personal de Asuntos Internos y la División Judiciales de las fuerzas provinciales. Lo mismo ocurrió en las instalaciones de la Unidad Regional I.

El fiscal Ezequiel Hernández es uno de los funcionarios a cargo de avanzar con la pesquisa a partir de denuncias recabadas entre 2016 y 2018 sobre el accionar de los sospechosos. Según informó LT10, una de las hipótesis sobre las que trabaja el Ministerio Público de la Acusación (MPA) es que los efectivos se dedicaban al alquiler y venta de armas.

Como resultado del operativo que demandó casi 24 horas de trabajo, 22 policías quedaron bajo arresto hasta la audiencia imputativa que se llevará a cabo este miércoles. Las fuerzas federales colaboraron en el secuestro de unos 50 teléfonos celulares, computadoras y centenares de municiones junto con armas calibre 45, 38, 22 y pistolas 9 milímetros.






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