Comerciantes vinculados al sector gastronómico se manifestaron en contra de las restricciones que aplicó el intendente Emir Félix el jueves pasado ante la escalada de casos de coronavirus en San Rafael.

A partir de la una del mediodía, los dueños de restaurantes, café y todo local que por estos días no puede recibir comensales y debe atender bajo la modalidad de delivery o pase y lleve, dieron inicio al caravanazo y bocinado frente al palacio comunal.

Los comerciantes volvieron a poner de manifestó lo que habían estampado en un comunicado. La entidad convocante fue la recientemente creada Cámara Empresaria del Sur.

"El Intendente Emir Félix no tiene las atribuciones para el cierre de los negocios, no contó con el aval del Gobierno de Mendoza para hacerlo, la provincia no lo autorizó", dijo José Bitar, presidente de la entidad que llamó al caravanazo.

El dirigente aseguró que "los gastronómicos y el comercio en general estamos cansado, nos pusimos tres meses en los zapatos del intendente, ahora es tiempo que el es ponga en los nuestros", agregó el titular de  la Cámara Empresaria del Sur.

El punto cúlmine de la protesta fue cuando los comerciantes colgaron en la puerta del municipio un manojo de llaves simbolizando que entregaron los comercios para que la Municipalidad se haga cargo, tal como lo habían adelantado en la convocatoria.

"Nosotros no vamos al cajero y sacamos plata si antes no la generamos, en cambio ellos tienen el sueldo de lo que genera el comercio, turismo, gastronomía y todas las demás actividades. Entonces que el intendente Félix se haga cargo de los negocios y los administre, pague sueldos, alquileres, proveedores, servicios y nosotros nos quedamos en casa con su sueldo o el sueldo de un concejal. Cuando pase todo esto, nos hacemos cargo otra vez de los negocios", afirmó.

Según el dirigente, la marcha fue todo un éxito ya que se sumaron alrededor de 130 vehículos.

José Bitar, presidente de la Cámara Empresaria del Sur.

"Acá los que trabajamos parecemos los culpables y ya estamos cansados de pedir diálogo, es hora que San Rafael despierte. No queremos subsidios, queremos trabajar, que no nos pisen más", concluyó Bitar ​