Se dispuso también un tope de entre tres y seis unidades por producto para evitar el desabastecimiento


La Dirección de Comercio y Defensa del Consumidor de San Luis realiza controles en farmacias, empresas que producen y comercializan artículos químicos y supermercados, mientras rigen multas que van desde $ 50.000 hasta $ 100.000 a fin de evitar distorsiones en los precios y el correcto abastecimiento de productos para la higiene y la desinfección.

La cuarentena tiene cierto efecto en las góndolas de los supermercados provinciales ante la mayor demanda, indicaron desde el Gobierno, “sobre todo en los insumos de limpieza y sanitarios, donde se registran faltantes momentáneos”.

Las reposiciones sufren demoras y los comercios de barrio cambiaron su lógica de venta, tomando pedidos de sus clientes para resguardar el consumo.

En los grandes supermercados puntanos, en tanto, se puso un tope de entre tres y seis unidades por producto y la circulación de personas se restringe para asegurar la distancia entre los clientes.




Comentarios