Queda realizar la pericia a los 50 fusiles secuestrados para determinar de cuál salió el disparo. La víctima tenía 19 años.


El fiscal federal Cristian Rachid, que investiga la muerte de José Javier Bechis -el soldado voluntario de 19 años perteneciente al Grupo de Artillería 7- que se produjo el lunes pasado durante una práctica de tiro en Salinas del Bebedero en San Luis, dijo hoy que la causa está caratulada aún como “homicidio” y que se trabaja en dos frentes de investigación con “múltiples responsabilidades”.

El joven, que había ingresado al Ejército tres semanas atrás, recibió un disparo en su hombro izquierdo y sufrió un paro cardíaco en la sede de las prácticas de tiro, a 47 kilómetros de la capital puntana.

Entrenamiento en Pampa de las Salinas en el 2018. Foto: Infobae

Rachid afirmó, en diálogo con Télam, que la responsabilidad en la muerte del joven puede ser “múltiple”, y por eso se está investigando desde el ingreso del aspirante hasta que se le imparte instrucción teórica, va al campo y efectúa el disparo.

Explicó que en cada una de las instancias de la práctica de tiro hay un puesto en el que se entregan municiones; otro de tiro, donde cada aspirante es asistido por un oficial supervisor; luego se vuelve a pasar por el puesto de municiones y, finalmente, pasan por el puesto de limpieza de las armas.

Todo esto, aclaró, debe estar supervisado, porque se trata de una “práctica controlada”, por lo que las responsabilidades pueden ser “múltiples” si es que, en cada una de estas instancias, el responsable “no controló lo que tenía que controlar”.

El fiscal aclaró que provisoriamente la causa está caratulada como “homicidio” ya que no se sabe aún si fue culposo o no, hasta que se realicen las pericias de balística internas y externas en Buenos Aires, porque en San Luis “carecemos de los recursos”, explicó.

Luego aclaró que la víctima recibió un disparo desde un diámetro de 15 metros en total que era “ocupado por los aspirantes”, y por ello se investiga la cadena de responsabilidad de todos los que debían custodiar la práctica.

Cristian Rachid, fiscal Federal de San Luis.

Para ello se ha solicitado el legajo personal de cada participante, para saber si aprobó o no la instrucción teórica y el mantenimiento que se realizó de cada fusil, para ver si el resultado obedece, o no, a un desperfecto del arma.

Sobre los dos frentes de investigación en los que se trabaja dijo que, por un lado, se trata de determinar cuál de todos los 50 fusiles que había en la escena fue el causal del disparo mortal, y que, lo que se ha reconstruido vía testimonial es que “dentro de estos 50 aspirantes había un grupo sectorizado, de aproximadamente 20, que estaban en una carpa que se denomina pelotón de limpieza”, donde se hace limpian los fusiles cada vez que los soldados o los aspirantes terminan una ronda de disparos.

Comunicado del Ejército Argentino.

En ese círculo estaba la víctima -aseguró-, y es allí donde recibió “el disparo mortal”, por lo que “hemos secuestrado los 50 fusiles” para determinar de cuál salió el disparo.

El otro frente de investigación, explicó, tiene que ver con la cadena de responsabilidades de todos los oficiales que debían controlar la práctica.

Polígono de entrenamiento en Salinas del Bebedero, San Luis.

“Estamos hablando de chicos de entre 18 y 19 años que hacía semanas que habían recibido una instrucción teórica”, y que “estaban en su primera práctica de tiro en terreno”, concluyó el fiscal Rachid.





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