En al menos otras seis ocasiones, drogó a ancianos para robarles sus haberes jubilatorios.


Irma Rosario Calivar es la principal sospechosa en el caso que investiga la muerte de un jubilado que fue hallado sin vida en un descampado de Chimbas. Este martes 22 de septiembre, la mujer, apodada la “viuda negra” por los medios locales, fue trasladada para ser revisada por el médico legista de la Central de Policía y optó por el silencio al ser abordada por la prensa.

Calivar permanece detenida junto a su cónyuge, de apellido Bustos, por la muerte de Luis Arena, el jubilado de 75 años que tras una intensa búsqueda fue hallado sin vida en el barrio Los Tamarindos. De acuerdo a información extraoficial publicada por Tiempo de San Juan, el anciano habría muerto envenenado o intoxicado por las pastillas que le suministró Calivar para quedarse con los 17.000 pesos de jubilación que acababa de cobrar.

Lo cierto es que la mujer implicada en el caso cuenta con antecedentes de varios hechos similares, ya que entre julio y octubre del año pasado sedujo a seis ancianos con el mismo motivo. A cinco de ellos los drogó con un medicamento para robarles las jubilaciones que acababan de percibir.

Calivar pasaba largas horas en las colas de los bancos, especialmente en la sucursal del Banco San Juan de calle Las Heras, donde perciben sus haberes muchos jubilados. Allí estudiaba los movimientos de sus eventuales víctimas y entablaba conversación con ellas. Una vez que los ancianos cobraban, los invitaba a tomar un café en las inmediaciones. En ese momento aprovechaba para ponerles droga en el café y cuando se dormían, se llevaba todo el dinero.

La mujer, que es analfabeta y madre de tres hijos, es ahora la principal sospechosa por la muerte del hombre que fue hallado sin vida en un descampado del barrio Los Tamarindos, ubicado en el departamento de Chimbas.




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