Ramón Nicolás Ochoa (43), Gerardo Soria Guzmán (62) y Franco Emanuel Ibáñez (21) fueron detenidos en Chucuma, Valle Fértil, intentando ingresar a San Juan por una huella clandestina que conecta la provincia con La Rioja. Cuando la policía los interceptó, intentaron excursarse diciendo que venían a buscar una vaca que se les había escapado. Los tres terminaron detenidos y aislados.

Los detenidos circulaban en una camioneta Toyota Hilux. En Valle Fértil las autoridades municipales en conjunto con las de Seguridad colocaron monticulos de tierra en los distintos accesos que comunican ambas provincias. Los uniformados aseguraron que los riojanos bajaron uno de los montículos para que el vehículo pudiera pasar con mayor facilidad.

En la camioneta venían cuatro personas pero uno de los ocupantes se logró escapar justo cuando los encontró personal policial de la seccional 12. El hecho se produjo el 17 de agosto en horas de la tarde y los detenidos fueron encontrados gracias a las rondas diarias que se realizan en las zonas limítrofes. Los detenidos quedaron a disposición de flagrancia. Tendrán que cumplir con el aislamiento en hoteles, tal como sucede con todas aquellas personas que llegan de otras provincias a San Juan. Las multas para quienes violan las medidas de seguridad del protocolo contra la propagación del COVID-19 son muy altas.

Los corredores seguros son tres.

Son tres los ingresos habilitados para entrar a San Juan: el control San Carlos (que conecta con Mendoza), el control de El Encón (que conecta con San Luis) y el control de Marayes (que conecta con La Rioja). En cada corredor seguro, como los bautizó el gobierno, hay una cabina con profesionales de la salud. Allí se hisopa a quienes desean ingresar a San Juan. Los transportistas pueden bajar en el Estadio del Bicentenario y el resto de los ciudadanos que llegan a la provincia deben permanecer dos semanas aislados en hoteles.