Pasados diez días desde que condenaron a uno de los tres imputados por el asesinato de María del Rosario Vera, este viernes se dieron a conocer los fundamentos por los que se descartó la figura de femicidio. Para quienes acompañan a la familia, los jueces siguen “culpando a la víctima por estar en el lugar equivocado”.

A la hora de analizar la evidencia y los testimonios, el tribunal consideró probado que Néstor Hugo Sánchez mató a la joven de 23 años en su casa. Si bien consideraron ella era “vulnerable” por su “carencia económica” y su problemática de consumo” de drogas, argumentan que eso no tiene “relación directa con la conducta” del acusado en la causa.

Los jueces Rafael Coria, María Isabel Más Varela y Rodolfo Zvala dieron por acreditado que el hombre de 48 años ahorcó y sofocó a la muchacha la medianoche del 4 de enero en Villa Banana. A la mañana siguiente, tiró el cuerpo envuelto en una alfombra dentro de un contenedor de basura y le prendió fuego.

“El descarte se condice con la intención de borrar rastros del crimen más que con la equiparación de la mujer con basura”, indica el fallo de primera instancia. La referente de la ONG Ampliando Derechos, Nora Giacometto, criticó la resolución y aseguró que la Ley Micaela “no es suficiente, menos aún con jueces que están fuera de toda realidad”.

María del Rosario medía 1,47 metros y pesaba 56 kilos. El fiscal Alejandro Ferlazzo consideró que el dueño de casa no pudo haber actuado solo para cometer el femicidio. Así consideró coautor a Alberto Martín Sánchez (37) y señaló como partícipe secundario a Nahuel Segovia (30), quienes sólo reconocieron haber estado allí ese día y negaron vinculación con el asesinato.

El tribunal absolvió a ambos imputados por el beneficio de la duda e hizo hincapié en los informes sobre las lesiones que presentaba el cuerpo, así como las pruebas de las acciones posteriores a la muerte de Vera. “Surge más que probable que un solo hombre lo haya materializado”, manifestaron.

Por otra parte, en los fundamentos advierten que María del Rosario “tenía chances de retirarse del lugar”. De inmediato, observaron: “De hecho, en un momento se fue, pero volvió, lo que nos lleva a inferir que no se sentía en peligro”. Giacometto apuntó que la frase “resume el pensamiento patriarcal de los jueces” y añadió que la doctora Más Varela “tendría que haber puesto una cuota de sororidad”.