Hace 60 años comenzaba un emprendimiento familiar de la mano de Los Dalmasso, amantes de la construcción de carruseles. Hoy, su heredero Sergio no se queda en el tiempo, e incursiona nuevas ideas de sustentabilidad y va a lanzar la primera calesita de energía solar en el país. Con ansias, el “eco emprendedor” espera que comience a funcionar a fin de año, en la ciudad de Rosario.

Oriundo de Sante Fe, Sergio Dalmasso, sucesor de la fábrica de carruseles, en diálogo con VíaPaís cuenta que esta historia emprendedora se remonta con la herencia de su abuelo en 1950, y como toda tradición familiar, luego fue turno de su padre, y ahora, le toca a él. “Mi papá en esa época tuvo que vender su casa para poder comprar la primera calesita en Rosario”. Los primeros pasos de Sergio en el rubro fueron a sus 30 años, donde poco a poco se ocupaba de construir, vender e instalar las calesitas.

Calesita de la familia Dalmasso. Foto: Sergio Dalmasso

De un emprendimiento familiar pasó a ser una empresa, nuevos retos se hicieron presentes en la vida de los Dalmasso, que cuentan con seis carruseles instalados en Rosario, uno en la ciudad de Funes y otra en la ciudad de Granaderos. “Esto es el resultado de 30 años de trabajo y con amor”, afirma Dalmasso, y a su vez cuenta que sufrieron vandalismo y daños al aire libre en los parques, en varias ocasiones robaron partes de las calesitas, “ese es un problema que tiene bastante mantenimiento”.

Tiempos de pandemia en la vida de los Dalmasso sin carruseles

Días con angustia, desesperado y sin ingresos, se lamenta y así recuerda como vivió la cuarentena obligatoria: “Nos fue mal. La verdad es que lo que nosotros teníamos ahorrado y se nos fue todo, vendí mi camioneta, auto, no teníamos ningún tipo de ayuda en ese momento, y además había que seguir manteniendo el personal y no nos dejaban trabajar”. En aquella situación de sin saber que hacer, Sergio tomó una de las decisiones más difíciles de su vida, llegó al punto de vender los caballitos de una de las calesitas.

Al final del túnel siempre hay una luz, o como dice Dalmasso “golpe de suerte”: una vez que pasó la crisis más fuerte de la pandemia. “Justo hice dos ventas a la provincia de Tucumán y con eso empecé a resurgir la fábrica, pude volver a comprar la camioneta porque la necesitaba para llevar y traer cosas, de a poco fuimos mejorando”.

Sergio Dalmasso, tuvo que poner a la venta los caballitos de madera del carrusel para poder subsistir a la pandemia. Foto: Sergio Dalma

“Eco Carrusel”: el proyecto de energía sustentable de Rosario al mundo

Luego del golpe que dejó la pandemia, Sergio quería seguir innovando, pero había varias limitaciones, como la disponibilidad eléctrica en las plazas. Así fue como una idea sustentable llegó: “El proyecto de Eco carrusel surge porque fui a pedir una plaza, y no había energía cerca, tiene un costo muy alto para poder traerla”. Luego de idas y vueltas, el heredero pensaba en cómo hacer que la propuesta sea sustentable, es por eso que trata de “recuperar material de la fábrica, para aprovecharlos y que no se desperdicie”.

“Hay entre un diez y quince por ciento de material que se tira, a ese material lo empecé a triturar y lo vuelvo a usar en algunas partes porque no se pueden poner en todo el carrusel porque en las zonas planas tiene que ir fibras nuevas”, explica.

En principio, el “Eco Carrusel” va a recibir energía solar mediante paneles, puntualmente van a ser seis grupos de paneles, los mismos cargan un sistema de batería que “tiene un aparato que transforma energía corriente alterna, de ahí se alimenta el motor, y la iluminación, que como son leds, tiene muy poco consumo lo que ilumina”.

"Eco Carrusel", propuesta sustentable para parques. Foto: Dino, Fabrica de Carruseles

Según Sergio, el motor es 2Hp, “es un motor chico”, de esa forma el carrusel no debe estar conectado a ningún servicio de energía: “Directamente somos sustentables”, remarca. Como todo proyecto siempre hay problemas, pero con dedicación e ingenio se pudieron resolver rápidamente: “Tuvimos que usar materiales más livianos para que este proyecto se pueda llevar a cabo, siempre se usó hierro, partes con aluminio, hubo que bajar mucho peso para que el motor no haga fuerza”.

Previo al lanzamiento del proyecto, Sergio investigó sobre el funcionamiento de los paneles solares y se asesoró con ingeniero. Y ahora no solo van a producir energía para la diversión de los niños en la plaza, sino que también desde la Empresa Provincial de la Energía de Santa Fe (EPE), “proponen que nosotros le vendamos el sobrante de energía”. Esto pasa porque los días fuertes de trabajo son los sábados y domingos, mientras que de lunes a viernes queda un sobrante de energía: “Con esto podemos ayudar a la ecología”, sostiene.

Proyecto llamado “Eco Carrusel” para impulsarlas de manera sustentables con paneles solares en Argentina Foto: Sergio Dalmasso

Con este nuevo negocio, Sergio piensa a futuro con la idea de expandir el proyecto no solo a nivel Nacional sino que también a países vecinos. “Hay lugares que no llega la energía, esto es lo ideal”, sostiene.

“Hace 15 días aproximadamente” personas de Bolivia, Chile fueron a la fábrica de los Dalmasso a ver y dialogar sobre la posibilidad de exportación de calesitas. “Se nos complica un poco la exportación, porque tenemos retenciones y problemas con el dólar. [...] Hay que pedirle el doble de lo real para que te den la mitad acá”, afirma un tono de risa sincera.

Sergio Dalmasso, en una exposición en Estados Unidos sobre carruseles y juegos. Foto: Sergio Dalm

La fecha de lanzamiento del “Eco Carrusel” pasó de julio a fin de año

Cuando se le pregunta por qué el proceso de instaurar el “Eco Carrusel” lleva más tiempo de lo esperado, afirma con precisión: “Este tema es normal. El proyecto tiene que estar aprobado por el poder ejecutivos y legislativo. Cayó muy bien en Rosario, lo tomaron enseguida”. Pero para que la idea se ponga en marcha tiene que esperar “uno o dos meses”. A esto se suma que está atrasada la ubicación donde se va a instalar, y con seguridad dice: “Creo que para fin de año lo vamos a tener”.

En el negocio de los Dalmasso, llamado “Dino, fabrica de carruseles”, son 10 personas en total, de los cuales se encuentra Sergio junto a sus hijos de 24 y 26 años. Por último, el sucesor asegura que el precio de la vuelta del carrusel varía, de $50 a $100 depende la zona, “en Capital sale más barato, y por ejemplo te vas a Mar del Plata y te sale $150 el ticket”.

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