El Concejo Municipal aprobó la declaración de la Emergencia en el Transporte Urbano de Pasajeros (TUP) de Rosario, la cual tendrá una duración de 24 meses e implica cambios en recorridos, frecuencias y paradas. Mientras tanto, se mantiene el paro de colectivos.

El proyecto, impulsado por el Ejecutivo, contó con el rechazó del Frente de Todos y la abstención de Juntos por el Cambio. El miércoles había conseguido despacho favorable en tres comisiones, luego de que el oficialismo accediera a bajar de tres a dos años el tiempo de duración de la misma.

También cesará si se alcanza con la recaudación el 55 por ciento del costo del sistema, o cuando "la relación pasajero/kilómetro tenga los valores de febrero del 2020", lo que ocurra primero. En el mientras tanto, se da tiempo para renegociar el vínculo con las empresas para lograr un sistema eficiente, rentable y de acuerdo a los nuevos usos.

Más allá de esto, y de que la Provincia giró fondos para el pago de salarios, la UTA Rosario ratificó la continuidad de la medida de fuerza. Es que lo que falta es el aporte nacional, y sin eso los choferes siguen sin cobrar la mitad de su salario y dos cuotas de un bono extraordinario.

"Ahora nos vamos a enterar de qué se trata la emergencia porque no fuimos convocados al debate", dijo Sergio Copello, titular del gremio a nivel local, respecto a lo sancionado en el Concejo. En este sentido, negó rotundamente que vayan a aceptar una reducción en los salarios.