Tras haberles fijado el pago de una fianza de 25 mil pesos, el juez federal Rodolfo Canicoba Corral dispuso la excarcelación de los tres imputados acusados de trata de personas que habían sido detenidos el domingo último en el autódromo de Rosario, informaron hoy fuentes judiciales.

Según informó Télam, el juez entendió que "no se registraban riesgos procesales", como peligro de fuga o de entorpecimiento de la investigación, por lo que dispuso concederles la excarcelación aún cuando el fiscal Franco Picardi había dictaminado en dirección contraria.

Entre el dictamen del fiscal y la decisión del juez, llegó al juzgado el informe elaborado por el Programa Nacional de Rescate y Acompañamiento a las Personas Damnificadas por el Delito de Trata, que depende del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, que incluía las entrevistas con las víctimas y los pormenores de cada caso investigado.

La mujer y dos hombres que fueron detenidos el domingo fueron indagados el lunes y reconocieron su participación en eventos deportivos, pero negaron haber cometido "cualquier tipo de delito", señalaron fuentes judiciales.

El caso salió a la luz pública cuando efectivos de la Unidad Federal de Investigación sobre Trata de Personas se hicieron presentes el domingo en el autódromo de Rosario mientras se disputaba la fecha de la categoría Turismo Nacional, para detener a la jefa de una banda acusada de prostituir promotoras y al chofer que las trasladaba, según constató la investigación del Juzgado Criminal y Correccional Federal 6, a cargo del juez Canicoba Corral.

Mientras tanto, otro operativo se realizó en el partido bonaerense de Pilar, donde fue capturado un hombre que, según la investigación, es dueño de una agencia de autos y quien decide qué chicas deben estar presentes en cada fecha de competencia.

Las detenciones se realizaron luego de un año de investigación, en el que hubo escuchas y seguimientos que llevaron a estas tres detenciones.

Según fuentes judiciales, se intenta demostrar que las mujeres contratadas como promotoras "eran obligadas a mantener relaciones sexuales, bajo la amenaza de que no serían llamadas para nuevas competiciones".