Por evitar una multa, el violento automovilista además se quedará sin auto y sin licencia, y deberá pagar una sanción mucho mayor.


El violento conductor que atropelló dos veces a un agente de la GUM para evitar una multa se quedará sin licencia de conducir y será denunciado penalmente. Además tendrá que pagar una suma mucho mayor a la que intentó evitar.

Todo ocurrió este martes a las 17:30, cuando gran cantidad de chicos y docentes salían de la escuela Normal 3 de Entre Ríos al 2200. Un padre dejó mal estacionado su Renault 19, y como al regresar vio que estaban por cargar su vehículo a la grúa, se metió corriendo, aceleró a fondo y chocó dos veces al agente. Además embistió a un taxi.

Para evitar que lo multaran, atropello dos veces a un inspector

El agente fue atendido por médicos del Sies y derivado al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (Heca). “Resultó con algunas lesiones en miembros inferiores, afortunadamente no son de gravedad”, indicó a Vía Rosario Guillermo Turrín, secretario de Control y Convivencia Ciudadana.

El funcionario indicó que cuando se suceden estos hechos, generalmente se encuentra a los conductores fugados (en este caso hasta ya se tiene la petente), y el castigo termina siendo infinitamente superior al previsto originalmente.

El conductor que atropelló a un agente de la GUM será denunciado penalmente

“Frente a estos casos se procede a la búsqueda y secuestro del vehículo, se colocan los antecedentes a disposición de Tribunal Municipal de Faltas y buscamos la sanción más alta posible”, detalló Turrín. El proceso avanza con el retiro del vehículo y del carnet, y la radicación de una denuncia penal por las lesiones sufridas.

No es la primera vez que ocurre un hecho de estas características. Uno de los casos más extremos se vivió el año pasado, cuando un conductor no quiso someterse a un test de alcoholemia en Oroño y Montevideo y atropelló a cinco agentes.

El conductor que atropelló a un agente de la GUM será denunciado penalmente

“Lamentablemente se dan muchas situaciones violentas, y el control suele generar rispideces. Se dan en cualquier contexto, como puede ser un test de alcoholemia o un control a la salida de la escuela, estando los propios hijos del conductor presentes”, planteó.




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