Funcionaria de la Guardia del Hospital de Río Gallegos colabora con el personal desde su domicilio.


Siempre se ha dicho que durante una crisis sale lo mejor y lo peor de las personas. En el caso de la actual cuarentena que se vive a nivel local y nacional , sin lugar a dudas, lo mejor se esta viendo en el ejemplo que están mostrando algunos ciudadanos en muchas localidades.

Es el caso de Susana Oyarzo, una vecina de Río Gallegos quien se desempeña desde hace muchos años en la guardia del nosocomio local. Susana se está dedicando junto a su familia a la confección de barbijos para ser entregados tanto al personal del establecimiento sanitario, como a los pacientes que residen actualmente allí.

Pese a su edad y que hace varios años debió haberse acogido a la jubilación, esta vecina se rehúsa a abandonar su trabajo al que dice “amar”y mientras cumple con la cuarentena establecida, de igual manera se las arregla para encontrar una forma de “servir a los demás”.

Fué el propio jefe del Servicio de Enfermería de Guardia, quien le proveyó del material donado para que Susana pudiese confeccionar los barbijos. La iniciativa partió de los propios enfermeros del lugar, quienes quisieron asegurarse de la provisión de material que en los próximos días será muy necesario para facilitar su labor.




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