El día de ayer, la subsecretaría de ambiente y biodiversidad de la provincia de Chaco reportó que la altura del río Paraná descendió a los 0,5 metros en el medidor del Puerto de Barranqueras. A su vez, se registraron 0,55 metros para el río Paraguay en el Puerto de Las Palmas.

El director de Fauna y Áreas Naturales Protegidas de Chaco, ingeniero Edgardo Wiltchiensky, explicó en diálogo con Vía Resistencia que esta es una bajante histórica “por lo prolongada que es y por la cantidad de centímetros que tiene el río”. A su vez, indicó que se ve causada por la falta de precipitaciones en el sur de Brasil.

En cuanto a los motivos de esto, el funcionario expresó que el cambio climático “es una de las hipótesis que se maneja, pero también hay que considerar que la dinámica hídrica responde a patrones que se repiten en el tiempo y que pueden ser afectados por cuestiones como las represas de la cuenca”.

Respecto a sucesos parecidos en el pasado, el ingeniero señaló que “los registros de algo similar datan de 1971. El principal organismo que nos provee datos es el INA (Instituto Nacional del Agua), y tiene datos desde principios de 1900. Hay algunas bajantes que se han dado en 1944 y en la década de 1950. La del 71 es la última con características similares a esta”.

Impacto de la bajante

Sobre los efectos que tiene la bajante en la economía de Chaco, el director de Fauna se refirió a la interrupción de la navegación y la pesca. A su vez, afirmó que las localidades ribereñas “toman agua del río Paraná y después la potabilizan, y con estas alturas del río las bombas de tomas de agua se ven bastante limitadas por la falta de presión causada por la altura”.

Además, la situación afecta la generación de energía eléctrica en Brasil, Paraguay y Argentina dado el número de represas hidroeléctricas dispuestas en la cuenca.

Continúa la veda a la pesca

Al mismo tiempo Wiltchiensky realizó comentarios ante la continuación de la veda total a la pesca en el río Paraná: “la veda está regida actualmente por la bajada tan fuerte y por el resguardo de la biomasa del río. El año pasado se declaró una semaforización del río, y de acuerdo a la altura, la cantidad de días que se permite pecar”.

“En este momento, está activa la veda. Por eso surge el conflicto con la pesca comercial porque piden que no se les corte la fuente de trabajo, pero por otro lado la altura del río está muy deprimida y es lo que surge en este momento”, añadió el funcionario.

Dicho esto, aseguró que se busca lograr un consenso con los pescadores: “estamos en reuniones, y continuaremos lunes y martes de la semana próxima para llegar a un acuerdo y darle algún tipo de respuesta, por un lado, al sector de la pesca comercial que reclama la fuente de trabajo, y por el otro, la evaluación de las condiciones del río”.