Pocos hechos trágicos quedaron impresos a fuego en la memoria colectiva puntaltense como el accidente que sufrieron un grupo de hinchas de Rosario Puerto Belgrano en el camino hacia Bahía Blanca el 28 de abril de 1935. El saldo de muertos y heridos, sumado a la juventud de las víctimas y las circunstancias del hecho, hizo que fuera profusamente cubierto por la prensa local e incluso nacional, causando honda consternación en el conjunto de la población.

Al cumplirse 86 años del suceso, el Archivo Histórico Municipal quiere recordarlo y analizar los acontecimientos que lo rodearon.

El accidente

Todos los testimonios indicaron que fue el exceso de velocidad, sumado al peligroso trazado del camino, lo que provocó el hecho. El camión de Ruggeri salió retrasado, lo que obligó al conductor a acelerar su marcha. Según testimonios recogidos por la prensa, apenas salidos del Cervantes, cuando iban por Colón, los muchachos de la caja le pidieron que pase un auto, pero luego al ver que no bajaba el ritmo de marcha,  comenzaron a pedir al conductor que la disminuyera.

Como lo detallaron varios medios de la época, a sesenta metros aproximadamente de la primera curva del camino viejo a Bahía Blanca, el único que por entonces unía ambas ciudades, el camión comenzó a zigzaguear y se cruzó a la izquierda donde se encontraba un terraplén.

“Cerca de las 14 horas el camión trágico emprendió viaje del Bar Cervantes y de inmediato tomó calle Colón a gran velocidad aventajando a diversos vehículos que lo habían precedido en la salida, cuando al llegar a la primera curva del camino pavimentado, siempre a una velocidad arriba de 75 kilómetros por hora, pierde estabilidad el camión y después de dar varios colazos, como queriendo gambetear la trágica celada tendida, se precipitó violentamente hacia el costado izquierdo, dando varios tumbos, en medio de los ayes de dolor y de muerte, siendo despedido el cargamento humano en varias direcciones”[5].

Los jóvenes que iban en la caja del camión salieron despedidos. Fallecieron Vicente Mussini, de 25 años de edad y jugador del equipo; Francisco Villalba y Antonio Correa, ambos de 26. Los heridos fueron: Salvador Ierfino, 18 años, con heridas en la cara y brazo; Mario Mattione, heridas en el tabique de la nariz; Ernesto Sorichetti, 18 años, contusiones en las manos; Antonio Estévez, 20 años, lesiones en el cuello; Darío Giorno; Antonio Iglesias, 17 años, contusiones en la espalda; Ramón Acera; Pablo Visedo, 21 años con lesiones internas; Aníbal Martínez, 15 años, contusiones en la cabeza y pierna; José M Sanchez ;  Elio Menicucci; Juan Pedro Bertolani; Francisco Regalía, 48 años, lesiones en la columna vertebral; Ernesto Escalante; José Blas; y Pedro Tormo, 17 años, lesiones en la cara. Eligio Ruggeri,  conductor del camión, también resultó con heridas de consideración en la cabeza y brazos[6].

Las víctimas del accidenteArchivo Histórico de Punta Alta

La noticia se divulgó rápidamente a medida que los testigos del suceso llegaban a la cancha de Liniers o bien pegaban la vuelta a Punta Alta:

“Algunos de los testigos del accidente llegaron a la cancha de Liniers llorando e intensamente impresionados y rápidamente se comunicaron con los dirigentes del club para informarles de lo ocurrido. En paseos, cafés y cines, al ser conocida la magnitud del siniestro causó intensísima impresión y fueron muchas las personas que rápidamente se trasladaron, utilizando automóviles y ómnibus al camino de Punta Alta, colaborando en los primeros auxilios de los heridos”[7].

De inmediato fueron auxiliados por algunos ocupantes de los vehículos que iban en la caravana. Los servicios médicos y los profesionales de la salud llegaron con premura. Se hicieron presentes el empleado de policía Humberto Bonaffini, el cabo Elias Aranda y agente Juan Delmiro Valle. A continuación, llegó el médico policial, doctor Enrique J. Bianco y la ambulancia de la Sala de Primeros Auxilios con el cabo enfermero de la misma Echegoin, el médico de Punta Alta, Dr. Juan Carlos Aguirre, varias ambulancias del Hospital Naval y gran cantidad de material de primeros auxilios. También se hicieron presentes los doctores Ramón Ayala Torales, Carlos Solari y Ramón López Camelo[8]. Los muertos y heridos fueron derivados al Hospital Naval, a la Sala de Primeros Auxilios de Punta Alta[9] y a nosocomios de  Bahía Blanca.

Multitud que acompañó el cortejo fúnebre hasta el cementerio. (La Nueva Provincia 30 de abril 1935.)Archivo Histórico de Punta Alta

Más información en https://www.archivodepunta.com.ar/2021/04/28/a-86-anos-del-accidente-en-la-curva-de-la-muerte/?fbclid=IwAR04nbji3M2uUrtknUxUGW33Vxt6UCAL4dNEog482llBqs0tQxjGs9Zr2ac

Fuente: Archivo Histórico Municipal de Punta Alta