Los padres de Lucas González dieron una conferencia de prensa llena de dolor tras el asesinato de su hijo. Gregorio Dalbón, abogado de la familia, anticipó: “Vamos a trabajar con toda la ira”.

Dalbón puso a disposición su estudio como centro para la conferencia. Aseguró que ni él ni los padres de Lucas irán a ningún programa a declarar para no interferir con el avance del caso.

Este hijo podría ser el de cualquiera de nosotros y vamos a hacer todo lo posible para que estos policías, responsables de homicidios doblemente calificados por haber sido cometidos por policías y con arma, paguen además lo que hicieron con uno de los niños, al que lo dejaron preso toda la noche”, dijo Dalbón.

Además, el abogado aseguró: “Vamos a trabajar con toda la ira del estudio porque la violencia institucional en la Argentina debe cesar”.

Dalbón remarcó que lo que sucedió merece ser castigado como un asesinato. “No hubo una balacera entre delincuentes. Hubo una balacera de tres o cuatro asesinos contra chicos que eran inocentes”, firmó.

El dolor de los padres de Lucas González

Cintia, la mamá de Lucas, contó con sumo dolor cómo actuaron tras el asesinato del joven de 17 años.

Lucas “era un chico de 17 años que todos los días se levantaba a las 5 de la mañana para entrenar y a la tarde iba a la escuela”, contó su mamá.

Les pido por favor que no me dejen sola, que me acompañen”, solicitó Cintia.

Como un gesto para otras familias que están atravesando momentos difíciles con sus parientes, los padres de González decidieron que van a “donar los órganos de Lucas”.

Cintia no pudo soportar la impotencia por la enorme pérdida que sufrió. “Estoy muerta en vida”, pudo decir entre lágrimas.