El laboratorio de Bromatología de la capital entrerriana fue recuperado y puesto en marcha con el objetivo de garantizar la seguridad alimentaria e incorporar el análisis de aguas de uso recreativo. El municipio llevó adelante la gestión para que hoy pueda estar operativo nuevamente, el espacio será de vital importancia para realizar análisis tanto en elaboradores como expendedores de alimentos, abarcando todo comercio que trate sustancias comestibles de cualquier manera.

“Uno de los trabajos que realiza es asistir al área de Habilitación y Control que tiene el Municipio respecto de los alimentos. Cuando se llevan adelante inspecciones, en determinadas situaciones, se extrae una muestra y se hace el estudio de microbiología”, explicó el intendente Adán Bahl al visitar las instalaciones.

Por su parte, el coordinador del lugar ing. Facundo Wegher Osci, expresó que el espacio “mostraba un importante deterioro a raíz del abandono”. Refiriéndose al trabajo actual, explicó: “Arrancamos con los análisis de agua para ayudar a ciertas áreas municipales que así lo requieren y además trabajamos en conjunto con las inspecciones”.

Se explicó además que por estas horas se incorporan también protocolos de actuación y se digitalizan archivos para que, en la continuidad de las gestiones, esos elementos estén registrados.