Vecinos y proteccionistas se hicieron cargo de los animales pero los costos son muy elevados.


Continúa la odisea de los perros que fueron rescatados por un jubilado en Centenario. Tras la muerte del abuelo los canes quedaron a la deriva alimentándose con la ayuda de vecinos y proteccionistas pero los costos de mantenimiento se vuelvan cada vez más elevados. Doce de ellos fueron dados en adopción pero aún hay más de treinta que no tienen un hogar.

Los animales son asistidos por vecinos y proteccionistas. Foto: diario Río Negro.

En tanto que los activistas continúan trabajando para ubicar a las mascotas que Roberto Pasero albergaba en su domicilio y quedaron desamparados tras su muerte a mediados de junio. Cuando el jubilado murió, vecinos y activistas en defensa por los derechos de los animales se vieron conmovidos por la bondosa actitud del hombre. Se inició una campaña de adopción y sólo se pudo ubicar a 12 perros. 

El resto de los animales se albergan en hogares transitorios o guarderías de mascotas pero los costos ascienden a 50 mil pesos mensuales. La viuda de Roberto, en diálogo con el diario Río Negro expreso: “Yo nunca estuve de acuerdo con la cantidad de animales que tenía pero era el gusto de él y los albergaba igual”, recalcó Mirta.

Por otra parte, Andrea Gargiulo, activista indicó que los canes que son dados en adopción reciben un seguimiento de las familias interesadas y los entregan esterilizados. Para costear los gastos se realizan diferentes actividades que tiene como objetivo recaudar el dinero necesario. Para septiembre se realizará una rifa cuyo premio principal es un monto de 5 mil pesos y el boleto sólo cuesta $100.

Los que estén interesados en participar pueden hacerlo escribiendo a la página de Facebook “Los perros y las perras de Roberto y flia”. 





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