Valentina Retamales hace más de un año que está como azafata en el programa que conduce Guido. En la actualidad afirma divertirse mucho en el set de grabación, pero lo que más disfruta de la TV es el alcance que tiene para llegar a las personas.

Las historias de triunfos no siempre son todas tranquilas, a Valentina la convocaron a “Bienvenidos a Bordo”, estando en plena cuarentena en Mendoza y le costó mucho poder llegar a Buenos Aires por las restricciones que habían.

En septiembre de 2020, recibió un mensaje de un productor reconocido por redes sociales. El llamado era para probarse en el programa de Guido Kaczka. La joven de 24 años se contactó con el productor, pero la llamada para hacer la prueba era en mínimo dos días.

En Mendoza no había vuelos habilitados y las fronteras terrestres tenían que ser consultadas todos los días para saber si estaban abiertas. Por lo que su campaña para poder viajar comenzó por las redes sociales preguntando si alguien viajaba para allá, después consultó a taxis, amigos y familiares, pero todo parecía no congeniar.

El 27 de septiembre de 2020, la artista logró llegar a la gran capital con la ayuda de sus padres y pudo dar la prueba. Los comienzos en el programa de Guido fueron con pequeñas participaciones: “Lo que yo tenía que hacer era mostrar los productos y sostener el micrófono,” añade la artista.

La primera semana en Bienvenidos a Bordo. Foto: Gentileza

Con el correr de los programas, Valentina tuvo mayor participación, la actriz y bailarina mostró sus dotes en la pantalla, participó con amigos e incluso hubo puestas con vestuarios. La joven nacida en Mendoza destacó lo agradecida de que todo se haya dado en ese momento, pero sobre todo el poder dar diversión a los televidentes con los diferentes juegos del programa.

Uno de los bailes en donde participó Valentina durante el programa de televisión. Foto: Gentileza

“Me impresiona a la cantidad de gente que uno puede llegar, a veces uno no se da cuenta de la magnitud que tiene y me parece que está muy bueno cuando uno tiene algo para decir y sacarle una sonrisa a alguien”, afirmó.

Su aprendizaje como artista

Valentina comenzó a estudiar comedia musical en Mendoza cuando tenía 15 años, con el tiempo descubrió que quería hacer del arte algo más que solo un hobby y al cumplir 18 se mudó a Buenos Aires para estudiar Artes Dramáticas.

Por suerte mis papas siempre me apoyaron, la verdad que sin ellos no hubiese llegado a ningún lado. Mi familia estuvo muy presente siempre y me ayudaron“ declaró Retamales.

La joven estudió en la UADE la Licenciatura en Artes Dramáticas y en el plazo de 4 años terminó la carrera.

Luego de recibirse, Valentina comenzó a probarse en muchos castings, pero no recibía el tan ansiado llamado de confirmación.

El camino por la televisión

El primer casting en el que quedó fue para el programa del periodista Nicolás Occhiato, “Todo Puede Pasar”.

”Ese día entré a mi primer estudio de televisión, realmente no conocía, no sabía ni a dónde estaba yendo porque siempre fui más de la rama del teatro y cuando entre me quedé maravillada, di un buen casting por suerte y un día la llamada llegó”, comentó Valentina.

Valentina junto a Nicolás Occhiato en 'Todo Puede Pasar'. Foto: Gentileza

Con toda las ansias e ilusiones comenzó la grabación del programa, pero llegó la pandemia y Valentina se volvió a Mendoza, tras el pedido de su mamá. Lo que significaba abandonar el sueño por un rato, pero gracias a ese llamado de la producción de El Trece, pudo seguir creciendo a nivel profesional.

Luego de ese abrupto final, Valentina en la actualidad confirma: “Siento que este es el comienzo y que está en una ir conociendo cosas nuevas”.