Como sociedad, seguimos atravesando momentos difíciles. En medio de tanta oscuridad, las personas solidarias brillan. Niños que en su temprana edad deciden ayudar a los demás, brillan aún más.

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Isabella Pereyra es una de esas niñas que brillan con su solidaridad. Con tan solo 11 años, encabeza y organiza campañas solidarias, para ayudar a merenderos y comedores. Comenzando en noviembre del 2020, lleva 5 colectas realizadas y su 6ta campaña ya tiene fecha.

Desde Vía Mendoza dialogamos con la niña maipucina y su madre, Carina Gamboa, para conocer más de su red solidaria.

Corazón Solidario

Carina detalló que su hija nació con una cardiopatía congénita, por lo que a sus 4 meses de edad fue intervenida quirúrgicamente. Al ser una operación exitosa, sus médicos expresaron que su vida es un regalo, por lo que cada 18 de noviembre festejan su segundo cumpleaños, el día que Isabella obtuvo una nueva oportunidad para vivir.

La niña vive su vida a pleno, ya que no quedó con secuelas de su cardiopatía. Isabella orgullosamente es parte del equipo maipucino del patinaje y es algo que disfruta mucho hacer. Sin embargo, como muchos niños, Isabella sufrió el aislamiento.

Isabella es una niña muy activa. "Esta soy yo, haciendo lo que más amo", expresó a a Vía Mendoza.Gentileza.

Estar encerrada en su casa y toda la situación del coronavirus le produjo ataques de pánico. “Voy a mi cardióloga y me dice que busque algo que me motive. Y yo había aprendido un poquito a tejer, entonces quise seguir tejiendo y ahí empezó todo”, expresó Isabella.

Fue así que Isabella y Carina se unieron al grupo Urdiembre Solidaria, una organización que teje cuellitos y mantas para las personas que lo necesiten. Isabella comenzó a tejer piezas para ser donadas y en una oportunidad le llegó una foto de una niña que había recibido lo que ella tejió.

Isabella fue conmovida por la foto y eso la llevó a decidir comenzar una red solidaria, que hoy lleva el nombre de Corazón Solidario. “Quise seguir ayudando a muchos pero muchos niños y así nació mi red solidaria”, contó la niña.

Todo comenzó con el grupo solidario de Urdiembre Solidaria.Gentileza.

5 campañas y contando

En total, Isabella ha organizado 5 colectas. Todas fueron dirigidas para diferentes merenderos y comedores de Maipú, especiales para los niños de escasos recursos.

“Cuando tuve que elegir un día para mi primer campaña, elegí el 18 de noviembre. Me quería regalar regalando felicidad a otros niños”, expresó la pequeña. Carina nos detalló que es Isabella quien decide a quienes ayudar y cómo, lleva su registro en una carpeta.

Para difundir sus campañas, Isabella hace videos y lleva adelante una cuenta de Instagram. Allí ella logra repercusión y comunicarse con las personas que puedan ayudarla para ayudar. Inclusive está trabajando en conjunto con la Municipalidad de Maipú, quienes le están ayudando a organizar un evento solidario en el Teatro Imperial.

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Isabella se alegra al ver que sus acciones hicieron feliz a un niño o niña.Gentileza.

Pero por ahora, Isabella está enfocada en su sexta campaña. La niña quiere juntar juguetes y golosinas para el día del niño. Su campaña se llevará a cabo el 14 de agosto y busca que diferentes personas puedan apadrinar un niño con escasos recursos.

Todos los niños nos merecemos amor en su día. Yo quiero que todos tengan un regalo en su día”, detalló Isabella. Expresó que su anhelo es que las personas puedan sumarse a apadrinar niños, pero sino pueden ayudar de la manera que sea, con alimentos o ropa.

Su deseo de seguir ayudando

Isabella desea poder seguir ayudando y organizando más colectas para los niños necesitados de Maipú. Pero sus metas sobrepasan las fronteras de Mendoza, la niña dice que su sueño es trabajar con Unicef para llegar a la mayor cantidad de niños posible.

Isabella ya ha organizado 5 colectas. Su próxima colecta es para el día del niño.Gentileza.

Ella se contenta con la alegría de los demás: “Lo que siento cuando ayudo es felicidad, confortable conmigo misma y orgullosa de mi y de saber que tengo una familia que me ha enseñado valores, respeto y empatía”.

Con un granito de arena podemos hacer felices a muchos niños. Solo con un granito”, concluyó Isabella.