Por qué Argentina va por el método Singapur en matemáticas

por Leandro Boyer

El modelo con el que Singapur llegó a encabezar el ranking mundial en rendimiento académico en matemáticas, lengua y ciencias, fue tomado como referencia para la revolución educativa que trata de impulsar el Gobierno nacional.

El Gobierno nacional pondrá en marcha el ambicioso plan con el que apuesta a revolucionar el sistema de enseñanza de matemáticas en todas las escuelas del país y que se diseñó sobre la base de exitosas experiencias como la de Singapur.

Los mejores estudiantes de matemáticas del mundo están en Singapur, o eso dice el Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes o Informe PISA. Tanto es así que Jeff Bezos, el hombre más rico del mundo y dueño de Amazon, decidió junto a su esposa que sus hijos aprendieran el modelo utilizado por los niños singapurenses.

Puesto en marcha a principios de los años 80, los profesores de matemáticas de Singapur trabajan en equipos utilizando objetos y materiales concretos para enseñar matemáticas. La idea es centrarse en la resolución de problemas, entender el razonamiento lógico que hay detrás, más que la memorización del procedimiento para llegar a un resultado como enseña actualmente la matemática en la Argentina.

Ahora, es una de las grandes prioridades Mauricio Macri. Y por ello el presidente aprovechó la vitrina internacional de la reciente cumbre del Grupo de los 20 (G20) que se realizó en Buenos Aires para advertir sobre los desafíos que implica la formación de las nuevas generaciones de cara a los trabajos del futuro que, reconoció, “hoy no se saben cuáles van a ser”.

“Se viene una disrupción con la revolución tecnológica tan grande, que van a ir desapareciendo empleos de los viejos y creándose nuevos. Entonces, tenemos que estar a la altura de enseñar a nuestros chicos para trabajos que todavía hoy no se saben cuáles van a hacer”, repite el jefe de Estado cada vez que se refiere al futuro de la educación.

Esa inquietud fue el disparador de un minucioso trabajo que realizó el Ministerio de Educación de la Nación durante más de un año, en el que se analizaron las principales ventajas de los métodos de enseñanza más efectivos en el mundo y se consensuaron con las autoridades de cada provincia los mecanismos para adaptar nuevos sistemas a las distintas realidades de las aulas.

El programa se iniciará formalmente el próximo miércoles con la capacitación de unos 600 formadores, quienes tendrán luego la misión de transferir sus conocimientos en 10 mil escuelas para llegar a 75.000 docentes. Ese será el objetivo de la primera fase del plan, aunque en el Gobierno reconocen que será un proceso largo y que afrontará múltiples obstáculos.

“Si no logramos el desarrollo del conocimiento específico que los argentinos necesitan para poder ser ciudadanos proactivos y participativos en la sociedad de conocimiento que viene, realmente vamos a estar muy desfasados y la brecha de inequidad social se va a seguir ampliando”, remarcó ante este diario Mercedes Miguel, secretaria de Innovación Educativa del Ministerio de Educación.

La funcionaria estuvo al frente de los trabajos para adaptar los métodos educativos de Singapur, Francia, Canadá, México y Portugal, entre otros. “La única forma que tenemos de poder lograr mejoras a nivel social y el desarrollo integral de los ciudadanos argentinos es generando conocimiento”, remarcó.

Los desafíos son múltiples porque, tal como alertó el propio Macri, en la Argentina “la mitad de los chicos no termina el colegio y de los que termina, sólo el 30% tiene un conocimiento mínimo de matemáticas”.

El modelo de Singapur y otras experiencias exitosas

El método con el que Singapur llegó a encabezar el ranking mundial sobre el rendimiento académico en matemáticas, lengua y ciencias, fue una referencia para la revolución educativa que trata de impulsar el Gobierno nacional. Pero además, se tomaron otras experiencias para enriquecer la hoja de ruta en su proyección cualitativa, social y para abordar las matemáticas como un saber transversal.

Al respecto, la secretaria de Innovación Educativa remarcó que de Singapur, al igual que de Perú, Portugal, Chile y México, se adoptó “la simpleza de lo concreto, la simpleza de hacer un seguimiento de cuáles son aquellos temas que son saberes de anclaje en la compresión y el logro del razonamiento matemático”. Enfatizó, que se avanzó con el cuidado necesario para “no extrapolar políticas como si fueran un enlatado”.

“Así, de cada país fuimos tomando lo mejor: de Francia incorporamos aspectos que tienen que ver con la parte más cualitativa y social, y del anclaje de la matemática como un saber transversal, y de Portugal, su estrategia de formación docente, que es una formación en cascada”, amplió.

Menos es más

 Para darle forma a la nueva metodología de trabajo en las aulas, las autoridades y los especialistas en educación trabajaron conjuntamente para definir cuáles eran los contenidos prioritarios, que contemplen los saberes mínimos y necesarios que un alumno debe adquirir entre el nivel inicial y el nivel secundario.

“Empezamos a hacer lo que denominamos la matemática del curriculum, bajo el concepto de menos es más. Y allí fue donde convocamos a los especialistas de matemática del país, pedagogos que están a cargo, en su mayoría, de los equipos de matemática o del desarrollo curricular en sus provincias y los invitamos a trabajar juntos en poder determinar cuáles eran esos contenidos prioritarios”, explicó Miguel.

Las reformas concretas en primaria y secundaria

La clave del denominado Plan Nacional Aprender Matemática radica en la formación de docentes para “implementar estrategias metodológicas que les permitan trabajar de otra manera con los alumnos en algunas temáticas que suelen ser difíciles para ellos, tales como división, fracciones, proporciones, ecuaciones. La idea es dotarnos de herramientas con las que puedan recurrir alternativas de trabajo en las aulas.

Al respecto, desde el Ministerio de Educación señalaron que los mayores cambios serán, en el caso de la primaria, que la enseñanza de matemáticas se basará en números y operaciones, geometría y medidas y lo que tiene que ver con estadísticas.

Y en el caso de la secundaria, el enfoque se centrará en la geometría y medidas, funciones, ecuaciones, estadística y probabilidad y todo lo que tiene que ver con binomios o expresar una fracción o comprender un gráfico.

“Desde que asumimos, pusimos el foco en dos saberes que están atados y ligados a las capacidades fundamentales para el siglo XXI. Iniciamos con todo lo referido a la capacidad de comunicación y nos centramos en la formación de lengua, de comprensión de textos y en la escritura. Esto se sostuvo y se han visto mejoras”, indicó Miguel.

La funcionaria agregó que luego, “al no ver mejoras tanto en el operativo Aprender como en las evaluaciones internacionales en matemáticas, dispusimos poner todo nuestro foco en la matemática, pero en una matemática para la vida, transversal con otras disciplinas, que se pueda trabajar en proyectos”.

“Matemática y lengua son consideradas acá y a nivel de política internacional los saberes fundamentales, los conocimientos fundamental para traccionar cualquier otro saber en el desarrollo integral de los jóvenes”, remarcó la funcionaria.