Fernando Gago contó detalles de sus inicios en el fútbol profesional, atravesado por la dolorosa muerte de su padre mientras daba sus primeros pasos en Boca. Además, mencionó algunas costumbres de la vida del futbolista que no lo dejan nada cómodo y cómo transitó sus duras lesiones.

//Mirá también: Racing: Fernando Gago dirigió su primera práctica y fue presentado oficialmente como entrenador

A sus 18 años, cuando ya era parte del primer equipo del “Xeneize”, Gago sufrió la muerte de su padre Héctor. “Cuando mi papá estuvo 22 días internado, yo no falté ningún día al entrenamiento. Dormía en el hospital todas las noches y yo sé que mi rendimiento bajó esos días por la cabeza, por el físico y demás”, asumió en una charla con Eduardo Sacheri para DeporTV.

Sobre el mismo asunto, separó la crítica constante que recibió de algún sector del periodismo con la bronca que le generó a su familia por el duro momento que les tocó atravesar. “Yo tuve una virtud: a mí no me afectaban esas cosas, pero a mi familia sí”, dijo “Pintita”.

//Mirá también: Rosario Central sufrió pero derrotó 2 a 1 a Racing

Tuve que tomar un rol para el que por ahí no estaba preparado, pero no por capacidad o forma de ser, sino porque también tuve que hacerlo desde lo económico porque en ese momento, el único que ingresaba algo de dinero a mi casa era yo”, agregó sobre lo que significó su actitud tras la pérdida de su papá.

Sus incomodidades con algunas costumbres de la vida del futbolista

Si bien Gago mantuvo su templanza -incluso ante el dolor temprano que sufrió y las exigencias de la alta competencia que tuvo-, hay situaciones que están lejos de ser las mejores para el entrenador de la “Academia”, incluso desde su debut en Boca.

“Todo eso que viví mientras había llegado a la primera de Boca me hizo crecer y lo tomé con mucha naturalidad, lo hice y no me costó, pero a los 24 años me di cuenta que esa vida no era real. Por ejemplo, iba a un restaurante y automáticamente me daban una mesa, o tenía facilidad para un montón de cosas por ser quien era como futbolista y con el tiempo me cuenta de que no me gustaba, que no me sentía cómodo”, soltó.

Si bien avisó que muchas de esas acciones que tuvo en su carrera le abrieron puertas -como mejores contratos y patrocinadores-, Gago sostuvo su pensamiento con un claro ejemplo: “Cuando fui padre me di cuenta de que yo quería jugar con mi hijo en una plaza como cualquier persona normal. Venía alguien a pedirme una foto y no tengo problema, pero yo quería estar con mi hijo”.

Cómo atravesó las duras lesiones de su carrera

“Fueron situaciones difíciles, sufrí muchísimo, mucho tiempo de soledad. Llegaba esa situación de ‘perdí, me ganó, se terminó, no quiero jugar más y no quiero recuperarme más’”, sentenció Gago sobre las últimas cinco graves lesiones que sufrió.

Fue su hijo Mateo quien le dio una buena oportunidad para cambiar su mirada sobre el retiro. Ante la repetición de Gago ante la prensa sobre su distancia definitiva con el fútbol profesional, el niño quiso ver a su padre en la cancha. “Eso fue un click y no por el hecho de querer demostrar, de querer volver, sino para darle un ejemplo a mi hijo”, afirmó.