El desborde en la concurrencia en los balnearios de Santa Rosa de Calamuchita fue noticia en los últimos días. Sin distanciamiento ni barbijo y con aglomeraciones riesgosas por la pandemia de coronavirus. Las autoridades vallaron el balneario Puchuqui, con fuerte presencia policial. Pero los turistas, en su mayoría jóvenes, migraron a la cercana playa Soleda.

La localidad del valle serrano, uno de los sitios turísticos preferidos, está al tope en la ocupación. Lo que vuelve más compliado los controles. Sobre todo por la rebeldía de muchos de los que asisten a refrescarse al río y ponen como ejemplo el velorio de Diego Maradona y las manifestaciones en torno a la ley del aborto; como antecedentes de desbordes de gente.

La escalada en el rebrote de casos positivos de COVID-19 es notoria, pero desde el Gobierno Provincial la decisión es no aplicar restricciones en la circulación nocturna, con el toque de queda anunciado por el presidente Alberto Fernández.

Desde el Ministerio de Seguridad de la Provincia, desplegaron operativos de control, encabezados por el ministro Alfonso Mosquera y la jefa de la Policía de Córdoba, comisario Liliana Zárate Belletti.