Pasaba con su auto con su hija y la sobrina, cuando sintió el impacto de una pedrada que rompió la luneta y por acción de la fortuna no las lastimó, lo que podría haber provocado una tragedia, en Mendiolaza, otro rincón de la provincia de Córdoba castigado por la inseguridad.

La denuncia de esta vecina de las Sierras Chicas se suma a otros ataques con piedras contra vehículos que circulan por Mendiolaza, en hechos que tienen a los agresores gozando de su impunidad mientras atacan a los indefensos cordobeses.

“Los vidrios estallaron hacia dentro del auto y de casualidad la piedra no le pegó a mi hija ni a mi sobrina, que venían sentadas atrás. Se salvaron de milagro”, relató María Victoria Kopp a La Voz, sobre el ataque que sufrió en la transitada ruta Intermunicipal, E-57, que une varias localidades de las Sierras Chicas.

El hecho denunciado ocurrió el lunes 23 de noviembre, cuando volvía desde Córdoba hasta su casa en Mendiolaza, al llegar al barrio El Perchel: “no logré verlos. Seguí conduciendo. Miré hacia atrás para saber cómo estaban las chicas y ellas lloraban. Una parte de la piedra se desgranó y pasó hacia adelante”, contó.

“Se esconden y cuando pasás te las arrojan. No sé si lo hacen con la idea de hacer daño o con la intención de robarte”, relató tras presentar la denuncia en la comisaría de Villa Allende, donde se enteró de que otras ocho personas sufrieron la misma suerte.