En la primera visita de Alberto Fernández a Córdoba en un año y medio como Presidente, hubo diversos reclamos. Por el manejo del Gobierno en la pandemia, por la crisis económica, y también por el regreso a las clases presenciales en la provincia.

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Fue el reclamo puntual de una madre, quien se interpuso a la salida de los vehículos del acto del Presidente en Fadea este jueves, donde Alberto estuvo acompañado por el gobernador Juan Schiaretti. La mujer, llamada Daniela Molina, pensó que en uno de los autos iba el Presidente y se arrodilló delante, en actitud suplicante.

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En el vehículo estaba el viceintendente de la ciudad, Daniel Passerini, quien también participó del acto y resultó ser el destinatario del ruego que se volvió viral en las redes.

“Los niños necesitan ir a la escuela. Por favor se lo pido, si usted llega al Gobernador, si usted llega al ministro, por favor digalé que una mamá de rodillas le pidió”, clamó la mujer. “Estamos educando”, respondió Passerini.

“La virtualidad no iguala”

“Me salió del alma arrodillarme, fue un acto que normalmente como profesional se hubiese visto mal, pero la idea es que los niños tengan voz a través de nosotros, sus padres”, explicó Daniel Molina en El Doce.

“La virtualidad no iguala y lo que iguala en realidad es la escuela. Hay que tener el convencimiento de que la educación para nuestros niños es la herencia que les vamos a dejar a ellos. No pueden estar haciendo gimnasia dentro de una habitación, no pueden estar haciendo música encerrados... La escuela es su mundo, estar con sus compañeros y los maestros”, completó.