Bailar, tomar unos tragos y pasarla bien entre conocidos y desconocidos puede recibir un castigo de hasta seis millones pesos para quien haya organizado tal jarana, si se aprueba en Córdoba un proyecto elevado por la Municipalidad al Concejo Deliberante.

El objetivo de la norma, que aportaría jugosos ingresos a las arcas municipales, es establecer un nuevo esquema de sanciones para todos los que organicen fiestas sin autorización, en una escala propuesta de 100.000 pesos a 6.000.000, según trascendió este jueves.

Los impulsores de la norma argumentan la presunta existencia de fiestas que ellos califican como “clandestinas” y dicen que persiguen el objetivo de sancionar a los organizadores.

En tal sentido, Miguel Siciliano, secretario de Gobierno, defendió el proyecto y explicó que apuntan a “establecimientos, casas, departamentos, campos o tengan la tenencia o el usufructo”, comentó a Cadena 3.