Patricia Giménez (53) fue víctima de un ataque femicida por parte de su ex pareja, quien luego se suicidó. Su hija Julieta la despidió en redes sociales.


“Me creí una persona fuerte, capaz de soportar lo insoportable, y sólo tu muerte me enseñó cuán débil soy”.

La frase sintetiza el dolor de Julieta Bolomo, la joven que el domingo, en su casa de barrio La France, presenció cómo su padre mataba a balazos a su madre, y luego se quitaba la vida.

Otro femicidio que espanta a la ciudad. En este caso, la víctima es Patricia Giménez, quien se preparaba para celebrar su cumpleaños 53 cuando su ex pareja, Alberto Bolomo (50), irrumpió en la casa de calle Juan de Rivadeneyra al 3.200 y le disparó varias veces. 

Julieta fue testigo del espanto. Corrió a la calle a pedir ayuda, pero nada se pudo hacer. 

Patricia fue velada este lunes por la noche. Poco después se conoció que hace 13 años, en 2005, también había sido víctima de violencia de género: Bolomo la baleó y luego trató de quemar la casa.

Julieta la despidió en redes sociales con el título “Un mensaje para mi ángel en el cielo”.

“Has muerto, siento un dolor muy intenso, una punzada en el alma; yo estoy viva, me quedan tus sueños que se agrandan cada día; me quedan tus palabras; tu risa… Me queda tu bello recuerdo que junto a la tristeza van encontrando las fisuras de mi alma por las que brotan estas lágrimas… Me creí una persona fuerte, capaz de soportar lo insoportable, y sólo tu muerte me enseñó cuán débil soy.

“Te amé, y ahora necesito consuelo, pero quiero que me lo des tú, las palabras compartidas, nuestros escasos encuentros que hoy extraño; el imaginarte…

“Por muchas palabras que aprendiera nunca podría describir lo mucho que te quise, ni agradecerte lo tanto que hiciste por mí.

“Ahora la tristeza me invade, me traspasa el corazón… Sigues viva en mi mente, te sigo amando con toda mi razón; ahora todo es diferente, tú estás en el cielo y yo aferrada a la oración… Muchas veces te escuché decir que la vida es un viaje que nos regalan, y que eso ya era mucho…, pero a pesar de que todos sabemos que nada ni nadie habrán de ahorrarnos el final, a ti te bajaron demasiado pronto.

“Entiendo que la muerte es una realidad por la que todos pasamos y que tarde o temprano atravesaremos a lo largo de nuestra vida, pero tu muerte nos ha dejado sin palabras, particularmente se me hace difícil expresar lo que siento; una confusión de rabia y dolor… Me aferro a algo que físicamente no existe, parece que me hubieran arrancado una parte vital de mi ser…”






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