Su muerte ocurrió en 2013 y precedió al estallido del narcoescándalo policial.


La Justicia de Córdoba puso fin a la investigación por la muerte de Juan Alós, al resolver que el malogrado policía se quitó la vida y que no hubo participación de terceros, en el trágico desenlace que precedió al estallido del llamado narcoescándalo policial.

Alós, que prestaba servicio en Drogas Peligrosas, fue encontrado muerto de un balazo, en el interior de su auto, en cercanías de Falda del Carmen, en septiembre de 2013.

Tras casi siete años de aquello, el Juzgado Federal N° 1, a cargo del juez Ricardo Bustos Fierro, archivó las investigaciones y llegó a la conclusión de que se trató de un suicidio, aunque sus familiares sostenían que el policía había sido víctima de homicidio.

Para el juez, Alós “provocó voluntariamente su propia muerte, sin haber sido instigado a realizarlo ni haber recibido ayuda alguna de terceros”, consideró en su resolución.

Tras haber sido reportado como desaparecido, la Policía encontró a Juan Alós sin vida, en la madrugada del 7 de septiembre de 2013, en el interior de su Renault Clio y con una herida de arma de fuego, en la cabeza.

Días después estalló el popular narcoescándalo, una investigación judicial que arrojó la detención de agentes de Drogas Peligrosas, que habrían estado involucrados en delitos relacionados al narco.




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