"El equipo lo fue a buscar, lo dimos vuelta y nos empataron por responsabilidad nuestra", asumió el DT de Belgrano. Y reconoció: "La situación es complicada". Sonó a despedida.


El gesto, el tono de voz… todo reflejaba el estado de ánimo de Julio Constantín, golpeado por un 2-2 ante Alvarado con sabor a derrota en un racha de ocho fechas sin ganar y postergado en la tabla de la Primera Nacional.

“No busco excusas, lo que importa son los resultados y estoy muy decepcionado”, admitió el DT en un mensaje que puede haber sido el último al frente del equipo porque habría novedades en la conducción. Gustavo Álvarez, y según los rumores también Ricardo Caruso Lombardi, tienen posibilidades de sucederlo.

“El equipo lo fue a buscar, empezamos perdiendo y ya en el primer tiempo lo pudimos haber dado vuelta. En el segundo nos ponemos arriba y en un tiro libre simple nos empataron por responsabilidad nuestra. No fue un acierto de Alvarado, fue por culpa nuestra”, desplegó en su autocrítica.

En cuanto a las tratativas desde la dirigencia con candidatos a técnicos, caso Álvarez (se reunieron con él y pidió 48 horas para responder), también fue claro y concreto.

“No ganamos, entonces es lógico que los dirigentes estén buscando una solución. No voy a ser un problema para Belgrano”.

El “váyanse todos” se volvió una constante en el Gigante.




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