El Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Catamarca condenó a 14 años de prisión al exmilitar Francisco Gabriel Castañeda como autor de los delitos de homicidio calificado, privación ilegítima de la libertad agravada y asociación ilícita en el juicio de la causa Ponce Borda III, en la que se investigaron crímenes de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura cívico militar.

El tribunal integrado por los jueces Enrique Lilljedahl, Mario Martínez (de Santiago del Estero) y Federico Bothamley (de La Rioja), desestimó el pedido de la defensa de sobreseimiento total y definitivo” y determinó por unanimidad que los delitos analizados, que tenían como único imputado al exmiembro de las Fuerzas Armadas Francisco Gabriel Castañeda, eran de “lesa humanidad de carácter imprescriptible, no indultable, ni amnistiable”.

“El Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Catamarca por unanimidad, resuelve: declarar que el hecho juzgado en el presente juicio oral y público fue ejecutado en el marco del terrorismo de estado y por tanto constituye delito de lesa humanidad por ende de carácter imprescriptible no indultable, ni amnistiable”, manifestó Lilljedhal.

El fiscal Rafael Vehils Ruiz había solicitado en su alegato la imposición de la pena de prisión perpetua para Castañeda, y la querella a cargo de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación representada por Ramiro Fresneda, había solicitado 12 años de prisión para el imputado.

El tribunal determinó además que el condenado sea sometido a “exámenes médicos exhaustivos” por facultativos del cuerpo médico forense dependiente de la Corte Suprema de la Nación a los fines de determinar el estado de salud en el que se encuentra. De esta forma se determinará si podría o no “complementar la pena impuesta en un establecimiento penitenciario común el cual quedara supeditado a que la presente sentencia quede firme”, añadió la resolución.

Castañeda recibió la condena por delitos de lesa humanidad en perjuicio de Griselda del Huerto Ponce y Julio Genaro Burgos, quienes el 15 de diciembre de 1976, durante la última dictadura cívico-militar, fueron secuestrados de su domicilio de calle 9 de julio 1276, en la capital provincial, por un grupo de entre cinco y seis personas vestidas de civil junto con una que portaba uniforme militar, y con los rostros cubiertos con pañuelos. Y sin mostrar una orden de requisa o de detención, ingresaron por la fuerza a la vivienda donde amenazaron de muerte a Ponce y Burgos, para posteriormente secuestrarlos y darse a la fuga en dos vehículos.