El desarrollo de las telecomunicaciones satelitales es imprescindible para maximizar la disponibilidad de las tecnologías de la comunicación y la información. La principal ventaja del servicio satelital es la posibilidad de alcanzar áreas remotas o de difícil acceso, en donde el despliegue de una red terrestre es inviable técnica o económicamente. Además, el despliegue de los servicios en tierra es mucho más rápido que el de otras tecnologías terrestres.

Con las nuevas tecnologías satelitales, los satélites son más capaces de ofrecer servicios de calidad y llevar conectividad hacia los no conectados. De acuerdo con la Asociación de la Industria Satelital (SIA) la economía la innovación tecnológica permitió mayores velocidades de conexión y capacidad de datos, potenciando los ingresos globales del sector en un 19 por ciento en 2019.

Buscan más puntos de conectividad en Malargüe

Una de las mayores innovaciones en el mercado satelital es la banda Ka que abre la puerta a las compañías satelitales a ofrecer un servicio similar a la banda ancha hogareña de forma directa.

La Banda Ka es un rango de frecuencias utilizado en las comunicaciones vía satélite. El rango de frecuencias en las que opera esta banda son las comprendidas entre los 26,5 GHz y 40 GHz. Es decir, longitudes de onda desde un poco más de un centímetro hasta 7,5 milímetros. Dispone de un amplio espectro de ubicaciones y sus longitudes de onda transportan grandes cantidades de datos.

La banda Ka surge como una solución a la congestión de espectro en otras bandas y ofrece ciertas ventajas a las soluciones tradicionales.

  • Alta capacidad de transmisión de datos
  • Antenas de
  • Ubicuidad en toda la zona de cobertura satelital.
  • Escalabilidad aprovechando la adaptación de la demanda de tráfico y necesidades de los usuarios.
  • Fiabilidad, flexibilidad en la evolución de la red con nuevas tecnologías.
  • Técnicas de mitigación de atenuación de lluvias a fin de garantizar la disponibilidad de servicio.

La combinación con Wi-Fi para zonas remotas

En América Latina, muchas compañías están intentando llegar con conectividad satelital a zonas remotas. Un modelo que se ha expandido en los últimos años es el uso de Wi-Fi como complemento al enlace satelital. Se trata de un modelo que, en vez de llevar banda ancha a cada uno de los hogares desconectados, busca una tienda o centro de una comunidad aislada y se despliega allí su Wi-Fi, que luego se comercializa a los usuarios a través de paquetes basados en la descarga de datos o tiempo. Es decir, las personas deben acercarse al punto de venta para comprar un código de acceso y conectarse a la red.

Conectividad y telefonía celular (Photo by GABRIEL BOUYS / AFP)

Satélites de órbita baja y media

O3B es el nombre de una compañía pero también es una sigla de Other three billions (los otros tres mil millones), la cantidad de personas que se encuentran desconectadas en el planeta. Con foco en los desconectados, la empresa satelital fue pionera en satélites no geoestacionarios para ofrecer conectividad de banda ancha.

A medida que los satélites se acercan a la Tierra, se pueden alcanzar servicios similares a los terrestres, con mayor velocidad y menor latencia. Muchas empresas están trabajando en constelaciones de órbita baja para ofrecer conectividad de banda ancha satelital.

Muestra de una fase de la elaboración del satélite argentino Saocom 1B EFE/ Conae Argentina

La combinación con redes móviles

Así como los satélites se combinan con Wi-Fi, existe una oportunidad de combinar las capacidades de los satélites con las redes terrestres 5G, ofreciendo un mejor ecosistema de conectividad para zonas aisladas. Con mayor capacidad y menor latencia, los satélites se vuelven capaces de complementar las redes terrestres y ofrecer backhaul (red de retorno) para las redes móviles en zonas dónde los operadores no pueden llegar con alternativas terrestres.

5G telecommunications equipment - REUTERS/Adrees Latif/File Photo

La transformación de los satélites permite nuevas soluciones de conectividad para alcanzar con mejores servicios a poblaciones desconectadas. En complemento con Wi-Fi y 5G, se muestran como una solución costo-efectiva al cierre de la brecha digital.

Fuente: Telecom