El procurador general de la Ciudad de Buenos Aires, Gustavo Astarloa, explicó el motivo detrás de la decisión de no acatar el fallo de la Justicia Federal que ordenó suspender las clases presenciales en el distrito.

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El martes, el juez en lo Contencioso Administrativo Federal, Esteban Furnari, ordenó a la Ciudad de Buenos Aires que suspendiera las clases presenciales, revocando el fallo de la Justicia porteña, que el domingo había avalado esta modalidad.

“Acá nos estamos manejando con estricto apego a la legalidad. El primer fallo es el válido, el vigente. En la decisión conocida anoche (por el martes) hay un exceso de jurisdicción y un abuso de autoridad, por eso creemos que el Gobierno porteño debe seguir acatando la primera decisión y esa es la opinión que le transmití al jefe de Gobierno”, explicó Astarloa en TN y radio Rivadavia.

En base a ese consejo profesional, Horacio Rodríguez Larreta anunció el martes a la noche que este miércoles sí habría clases presenciales, y dijo que seguiría así “hasta que la Corte se expida”.

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El conflicto jurídico gira en torno a las competencias de las resoluciones del fuero porteño y el federal respecto a lo que deberían hacer el Gobierno porteño.

Los motivos de la decisión

“No se trata de desobedecer un fallo porque no gusta”, remarcó Astarloa, y señaló que existe “un conflicto de competencia donde dos jueces de distintas jurisdicciones entienden que el fallo que dictó es el que corresponde”.

“Mientras lo resuelva la Corte, corresponde al jefe de Gobierno seguir acatando el fallo que dictó la Justicia de la Ciudad”, reiteró.

Además, subrayó que “el juez federal no es un superior que pueda revocar” y que “no correspondería de ninguna manera que se inicie alguna acción penal contra funcionarios de la Ciudad”.

Mientras, indicó que se espera que la Corte Suprema falle “en los próximos días” y adelantó que la Ciudad acatará ese fallo “cualquiera sea el sentido que tenga”.

La estrategia nacional

Por su parte, la ministra de Salud Carla Vizzotti repasó los principales argumentos de la estrategia judicial del Gobierno nacional para intentar que la Corte Suprema de Justicia avale la suspensión de las clases presenciales en el AMBA.

En este sentido, Vizzotti sostuvo: “Nosotros tenemos la convicción de que necesitamos priorizar la salud por sobre la política y la situación judicial. El mensaje para las personas que viven en la Ciudad de Buenos Aires es que la fundamentación del Gobierno nacional, en relación a las medidas que se implementaron, es priorizar la salud y poner en valor y en jerarquía el gobierno colectivo”.

Este es el momento de más riesgo porque, aunque tenemos el sistema de salud más fortalecido, aunque tenemos al equipo de salud vacunado, tenemos un aumento del número de casos que pone en riesgo al sistema de salud y tenemos circulación de variantes de preocupación que aumentan la transmisibilidad y la letalidad”, remarcó la ministra.