Denuncian que no hay estadísticas precisas sobre los niños que piden limosna en la Ciudad de Buenos Aires

Crece el número de chicos que piden limosna en las calles y distintas ONGs piden una ley nacional para hacer un censo específico.
Crece el número de chicos que piden limosna en las calles y distintas ONGs piden una ley nacional para hacer un censo específico. Foto: Clarín

Las ONGs reclaman que el Gobierno porteño cambie el método de relevamiento de gente en situación de calle. Piden que se reglamente una ley nacional para hacer un censo específico.

La situación socioeconómica y la dificultad de progresar, deja un futuro siempre cuesta arriba y sin igualdad de oportunidades para los chicos y chicas que viven en la calle. La tristeza de ver a esas infancias creciendo en riesgo, la frustración de muchas veces no saber qué hacer, cómo ayudar y la indignación de ver que el tiempo y los gobiernos pasan, pero ellos siguen ahí.

Desde las ONGs insisten con que el Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires debe cambiar el método para relevar gente en situación de calle. Y piden que se reglamente una ley nacional para hacer un censo específico, para obtener estadísticas precisas.

Crece el número de chicos que piden limosna en las calles y distintas ONGs piden una ley nacional para hacer un censo específico.
Crece el número de chicos que piden limosna en las calles y distintas ONGs piden una ley nacional para hacer un censo específico.

Clarín publicó una nota en la que se refleja una cruda realidad acerca de la cantidad de chicos y chicas que viven en la calle y piden limosna. Del relevamiento se desprende que sigue habiendo una carencia en cuanto a las cifras exactas, y que hay una ley nacional que podría cambiar el panorama, pero aún espera la reglamentación.

¿Cuál es el problema con los datos?

A través del Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat, el gobierno porteño, lleva a cabo un censo de gente en situación de calle, que desde 2016 se mantiene con números estables. El año pasado se las censó dos veces. En abril, durante el conteo habitual que se lleva a cabo todos los años y también en mayo, en el marco de lo que fue el operativo del Censo Nacional (el INDEC implementó el mismo cuestionario).

En el primero, se detectaron 1.011 personas durmiendo en la calle y otras 1.600 en paradores (el nombre formal es Centros de Inclusión Social, CIS). El Censo Nacional contabilizó 891 personas en la calle y 1.525 en paradores, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

La Dirección General de Estadísticas y Censos de la Ciudad, realizaron la encuesta. El Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat, identifico en el último conteo a 21 chicos y chicas de entre 0 a 14 años (2,1% del total) y 12 que tienen entre 15 a 18 años (1,2%).

El relevamiento es muy criticado por las organizaciones sociales porque entienden que se invisibiliza a muchas personas. Horacio Avila, de Proyecto 7, lo explica: “El Censo Nacional fue una oportunidad desperdiciada. El INDEC repitió la metodología del gobierno porteño, que no sirve, es parcial y es la siguiente: salen durante una sola noche a recorrer las calles de la Ciudad. Nosotros entendemos que se necesitan al menos dos días de recorrida...”. También reclamó, la reglamentación de la “Ley Nacional para Personas en situación de calle y Familias sin techo”, que prevé la realización de un censo para justamente tener certezas y diseñar las políticas necesarias para buscarle soluciones a una problemática que lleva décadas.

En cuanto a la Ciudad, la herramienta de intervención del Gobierno porteño es el BAP, Buenos Aires Presente. “Son más de 25 equipos que salen al territorio todos los días por cada barrio, y que accionan de manera inmediata ante las llamadas que ingresan a la central del 108″, explicaron. Y ampliaron: “A partir de esos recorridos diarios se realiza la trazabilidad de cada persona y contamos con información digitalizada sobre su situación y sus necesidades. Se mantiene un contacto regular y cotidiano con cada una de ellas. Les ofrecemos llevarlas a un Centro de Inclusión Social. En caso de que no quieran asistir, entregamos mantas, alimentos secos, un plato de comida y bebida calientes, y un kit de higiene. En los casos que se necesite dar atención médica, articulamos con el SAME. También los ayudamos con la tramitación del DNI”.

Se explicó también la necesidad de indagar en las familias: “hay muchas que quizá tienen vivienda en la provincia de Buenos Aires, están sin trabajo, y vienen a la Ciudad a pedir dinero o a ganar unos pesos. Entonces no solo es un problema de nuestro territorio”.

“Las líneas de acompañamiento que tenemos son muy específicas para gente en situación de calle, que no tienen donde dormir, que viven en la vía pública. Para las personas que por diferentes motivos pasan el día en las calles de la Ciudad hay otras alternativas. Una de estas es la ayuda económica a través de la Ciudadanía Porteña (NdeR: a través de una tarjeta se otorga un subsidio mensual que mejora el ingreso de los hogares en situación de vulnerabilidad), o la red de comedores porteños, además de los paradores”, detallaron.