Julián era quien estaba al frente del volate cuando su amigo, Lucas González, recibió un disparo por parte de los efectivos de la Policía de la Ciudad. En diálogo con los medios reveló como fue el trato que recibieron por parte de los miembros de la fuerza, una vez que habían cometido el crimen.

Nos trataron como unos villeritos y nos dijeron que nos tenían que pegar un tiro en la cabeza a cada uno”, reveló el chico de 17 años que vio como su compañero que jugaba al fútbol en Barracas Central le entró una bala en el cráneo y se desmayó en su regazo.

Julián, amigo de Lucas González, era quien manejaba el auto en el que fueron perseguidos por la Policía porteña.

Pasaron dos mujeres policías y no fueron capaces de ayudarme, sólo me dijeron que me baje del auto. Cuando llegaron más policías, nos pusieron contra las rejas. Me trataron como un delincuente, me rompieron toda la remera, me preguntaron de dónde éramos, les contestamos y nos trataron de villeros, que nos tenían que dar un tiro a cada uno”, reveló.

Y, en diálogo con Telenoche, añadió: “Nos preguntaron donde tenía el arma con la que maté a mi amigo y donde tenía la falopa. En todo ese tiempo no fueron capaces de darle asistencia”.

Gregorio Dalbón, abogado de Cristina Kirchner, asumió la defensa de la familia. Foto: Gentileza / La Nación

El detalle de cómo fue el hecho

Julián contó cómo fueron los momentos previos al encuentro con los efectivos de la policía y detalló el accionar de la fuerza. “Salíamos de entrenar y queríamos ir a nuestra casa a ver a nuestras familias, íbamos a decirles que nos habían dado una oportunidad. Estábamos felices que íbamos a jugar juntos, que era lo que más queríamos, estuvimos hablando de eso en el viaje”, comentó.

En su relato, el chico contó que fue Lucas quien se bajo del auto a comprar un jugo en la esquina del predio de Barracas Central. Cuando estaban llegando al semáforo, se les cruzó un auto que no tenía sirena y no se identificó. “Me cruza el auto y el conductor se baja con un armayo de la desesperación me nublé y salí”, agregó.

Lucas González, jugador de Barracas Central de 17 años, falleció tras recibir dos disparos en la cabeza por parte de la policía.

“No nos perdonaron y empezaron a disparar, fueron horribles los disparos. Todo lo que hice fue irme, no me acuerdo nada. Entré en razón cuando mi amigo empezó a gritar por Lucas, miré de reojo y estaba mal, lo vi muy mal. Pasó un flash y todo fue silencio”, manifestó.

“Yo quería que ayuden a mi amigo, no lo iba a dejar solo a Lucas, se me puso en la rodilla y me acariciaba la pierna con la mano”, confesó.

El abogado de los Policías aseguró que si piden la detención “van a cumplir”

El letrado que defiende a los tres efectivos de la fuerza de la Ciudad, Alfredo Olivan, aseguró que “están buscando la explicación acerca de cómo pasó” el hecho. Además, reveló que no descarta las detenciones “por la gravedad del caso”.

Los tres efectivos de la Policía de la Ciudad involucrados en el crimen de Lucas González, el adolescente que jugaba en las inferiores de Barracas Central.

El inspector Gabriel Alejandro Isassi, el mayor Fabián López y el oficial José Nievas son los tres implicados en la causa que deberán darle explicaciones a la Justicia sobre su accionar en el hecho.  “La situación de ellos es de dolor por una muerte lamentable. Obviamente no es comparable a la de los familiares de Lucas”, remarcó el abogado en diálogo con TN.

Y sostuvo: “Entiendo que la paciencia de la sociedad es poca, pero hay detalles muy puntuales. Los disparos que causaron la muerte fueron dos. Hay que ver quién fue el autor de esos disparos, o si fue más de uno. Hay que determinar cuántos disparos salieron de cada arma, si es que salieron de todas las armas. Quiero saber quién, por qué y cómo disparó”.