Darío Badaracco, detenido en el penal de Sierra Chica como el presunto asesino de Araceli Fulles, la joven estrangulada en 2017 en la localidad de José León Suárez, murió tras ser atacado a golpes y quemado con agua caliente por dos compañeros de celda, uno de los cuales confesó que se trató de un "problemas de presos" y que lo tenían que "arreglar de esta manera".

Araceli Fulles joven desaparecida y encontrada asesinada

Fuentes del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB) informaron a Télam que Badaracco falleció este sábado luego de haber permanecido internado cinco días en un hospital de la ciudad de Olavarría, en el centro de la provincia de Buenos Aires.

Todo comenzó el 8 de abril último, alrededor de las 17, en la celda 766 del Pabellón 10 de la Unidad 2 de Sierra Chica, donde el presunto asesino estaba alojado con otros dos presos. Según las fuentes, los guardias escucharon gritos y al observar por el pasa platos de dicho calabozo observaron que Baradacco era agredido por los otros compañeros, por lo que ingresaron y detuvieron el ataque.

Darío Baradaco.

A simple vista, el preso atacado presentaba heridas por golpes y quemaduras provocadas con agua caliente en distintas partes del cuerpo, por lo que lo hospitalizaron en Olavarría donde murió ayer, dijeron los informantes. El presunto asesino de Araceli se encontraba a disposición del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 3 de San Martín, procesado con prisión preventiva por el delito de "homicidio doblemente calificado".

Araceli fue vista con vida por última vez la madrugada del 2 de abril de 2017, en una plaza cercana a su casa y su cuerpo fue hallado el 27 del mismo mes, gracias a la intervención de perros de Punta Alta, debajo de unos escombros en el patio de la casa de Badaracco, en José León Suárez, partido de San Martín. La autopsia había determinado que la joven murió por "asfixia mecánica" por "estrangulamiento a lazo" con un elemento compatible con precintos plásticos.

Por el crimen también había sido detenido un hermano de Darío Badaracco, su patrón y otros dos empleados del corralón de materiales en el que el primero trabajaba, pero estos cuatro sospechosos fueron liberados en septiembre de 2017 por considerar que hubo fallas en las investigación.