Yaco Mehring es un joven chillarense que durante la pandemia decidió hacer un curso de energías renovables y paneles solares en Necochea. Con los conocimientos aprendidos, convocó a su profesor Norberto Cafiel y a otros ex alumnos, y juntos armaron en 2020 un sistema lumínico de emergencia para el hospital de la localidad azuleña e iluminaron la Cruz de la Loma.

Ahora, Yaco fue por más: viajó junto a su profesor y otros alumnos a la Patagonia Argentina, una zona de veinte hectáreas entre Lago Puelo y El Hoyo, donde los incendios forestales dejaron a casi todos los habitantes de la zona sin luz. Allí decidieron aplicar todo lo aprendido y ayudar a los que más lo necesitan.

Yaco Mehring y sus compañeros en Lago Puelo. Facebook Yaco Mehring | Facebook Yaco Mehring

“Ayudar al que lo necesita no solo es parte del deber,sino de la felicidad. El fin de semana nos tocó un desafío muy importante con nuestro grupo. El objetivo era energizar la Comarca Andina donde muchas familias perdieron sus vivienda, sus objetos y recuerdos a causa de los incendios provocados en la zona. Pero eso no nos impidió, si no que nos inspiró para lograr dar un servicio básico donde ellos tengan sus hogares iluminados”, escribió orgulloso el joven en las redes sociales.

Una postal del trabajo en la Patagonia ArgentinaFacebook Yaco Mehring | Facebook Yaco Mehring

“Se comunicaron con nosotros desde Bariloche y fuimos seis personas entre alumnos y ex alumnos a dar una mano. Pudimos darle energía de 220v a esta gente para que tengan para enchufar sus máquinas, sus herramientas y reconstruir sus cabañas, y logramos darle energía de 12v para que puedan iluminarlo. Por suerte pudimos armar islas de usinas solares en distintos lugares. La catástrofe fue terrible, pero el después es terrible porque quedaron todos sin nada. Desde el sábado ya tienen luz”, cuenta el profesor Cafiel en diálogo con Vía Azul.

“Son todos alumnos y ex alumnos de un centro de formación profesional pública. Era el lugar para demostrarlo, no tuvimos suerte con el clima y viajamos 22 horas sin parar, pero ver a los chicos armar y darles clases a los vecinos cómo pueden hacer ellos para ampliar lo que hicieron los chicos se te llena el alma. Ver cómo resolvieron todo, cómo aplicaron lo aprendido en el medio de la nada con lluvia y grados bajo cero fue maravilloso”, agrega Néstor.

Una dramática imagen de la Comarca Andina tras los incendios. Yacho Mehring, chillarense y solidario