Una azafata de una aerolínea internacional fue procesada sin prisión preventiva y se le trabó un embargo de 93 millones de pesos por el intento de contrabando de más de dos kilogramos de oro en joyas y en lingotes, más de 11.000 dólares y otras divisas que llevaba ocultos en su equipaje.

Se trata de Laura Diana Schulz (58), azafata desde hace 28 años en la empresa aerocomercial American Airlines, a quien le encontraron dichos elementos cuando se disponía a embarcar en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza el vuelo AA900, con destino a la ciudad estadounidense de Miami.

De acuerdo con lo informado por las fuentes, al colocar sus pertenencias en la cinta de la máquina de rayos X, los efectivos de la PSA detectaron elementos extraños, por lo que le consultaron por el contenido del equipaje.

Finalmente, y por orden judicial, se requisaron sus pertenencias y se encontraron tres lingotes de oro y otras joyas; 11.413 dólares; 19.377 pesos; 292.000 pesos colombianos y monedas antiguas.

Una vez iniciada la causa, Schulz en un principio se negó a declarar y días más tarde presentó un escrito en donde aseguró que el dinero le pertenecía en su totalidad, como algunas de las monedas encontradas, y aclaró que “otras son colectas que realiza Unicef”.

Respecto de las joyas y el oro, la mujer afirmó que eran de ella y de sus hermanos porque provenían de una herencia familiar, y en la última indagatoria ante el magistrado respondió que no tenía documentación que lo respaldara.

Para el magistrado, Schulz “actuó con el conocimiento y voluntad exigida por el tipo penal y en esta ocasión, intentó sortear el control aduanero valiéndose de su experiencia y habitualidad en el cruce de fronteras”.

“No resulta lógico que quien trabaje en una aerolínea aérea hace 28 años y por ende conoce la normativa específica vigente, pretenda cruzar las fronteras con la cantidad de dinero, lingotes y láminas de oro, alhajas y relojes que le fueron secuestrados, sin riesgo a ser descubierto, circunstancia que refleja la clara y única voluntad de proceder de manera ilícita, creyendo que podría con su profesionalismo, habilidad y uniforme, sortear con éxito el debido control aduanero”, explicó Aguinsky.

Finalmente, el magistrado decidió procesar sin prisión preventiva a la comisaria de a bordo por el delito de “contrabando de divisas, lingotes de oro, alhajas y relojes en grado de tentativa” y trabarle un embargo de 93 millones de pesos.