El ministro de Justicia, Martín Soria, declaró que impulsará una “transformación” en el Poder Judicial que “tiene mucho que ver con la Corte Suprema”, se definió como “peronista” y afirmó que Cristina Kirchner no le pidió “nada” cuando asumió en Justicia en reemplazo de Marcela Losardo.

Esto surge de una entrevista que mantuvo el mandatario con “radio 10″, a la vez que confesó que “sabían perfectamente de la afectación o la injerencia que estaban realizando al Poder Judicial de la Nación. No quedan dudas a estas alturas de la manera en que el gobierno de Macri manipuló al Poder Judicial y tampoco quedan dudas de esa maquinaria de persecución política que montaron, en la cual también participaron estos jueces y fiscales”.

Martín Soria, ministro de Justicia

Soria además negó que Cristina Kirchner le haya hecho algún pedido especial cuando asumió su cargo en el ministerio. “No, más allá del mensaje de felicitaciones sólo hablé con Máximo (Kirchner), con quien integré el bloque. No me pidió nada”, sostuvo en una entrevista con diario “Perfil”.

Sostuvo también el ministro que “me dijeron Rambo, talibán, delincuente, de todo un poco. Soy un peronista que llegué a muchos cargos con el voto popular. Me defino como un peronista”, afirmó.

El ministro señaló que “los cambios que debemos hacer tienen mucho que ver con la Corte Suprema” y aseguró: “No creo que el Poder Judicial no quiera saber nada con recuperar la legitimidad, el prestigio y la transparencia”.

No creo que por culpa de cinco jueces y seis fiscales podamos meter a todos en la misma bolsa. Generalizar y ensuciar a todo el Poder Judicial por un puñado de jueces y fiscales que se prestaron a la manipulación que hizo Mauricio Macri y su gobierno de la justicia sería un error grave”, indicó.

Y agregó: “Tanto el Presidente como la vicepresidenta y el presidente de la Cámara baja comparten la misma mirada sobre la situación actual de la justicia, los problemas que tiene hoy y la transformación que necesita. El Presidente y la vicepresidenta tienen la necesidad, y así me lo transmitieron, de garantizar el estado de derecho”.

En cuanto a sus críticas al expresidente, señaló que las visitas al entonces presidente Macri atribuidas a los jueces Mariano Borinsky y Gustavo Hornos confirman “el nivel de afectación de la independencia del Poder Judicial y el nivel de parcialidad en el que cayeron. Es una prueba obscena de la vulneración del estado de derecho”, apuntó.

Y añadió: “Llama la atención que funcionarios judiciales no se hayan excusado (de causas como la ruta del dinero K o corrupción en obra pública) y hayan sido tan torpes de entrar a la Rosada y a la Quinta de Olivos y a los días siguientes sacar fallos rimbombantes para las tapas de los diarios. No sé cómo van a terminar esas causas pero quedó demostrado que está comprometida la transparencia y la imparcialidad e independencia de los funcionarios judiciales”.

Sobre el impulso del gobierno a la reforma judicial y los cambios en el ministerio Público Fiscal, Soria señaló: “Hay un sector de la oposición totalmente reaccionario y eso se debe a que fueron parte de ese entramado de promiscuidad que erosionó el estado de derecho durante el macrismo, pero ese sector no representa el espíritu del resto de la oposición”, indicó.

Y agregó: “Un sector de la oposición trata de reducir lo que intentamos hacer a la búsqueda de impunidad. Está tan utilizada y gastada esa frase y tan alejada de la realidad no hay ningún proyecto que vaya en ese sentido”.

Al respecto dijo que se habla “de la mesa judicial y manipulación de la justicia. Llevo una semana como ministro y el rol es más amplio y tiene que ver con solucionarle los problemas a la gente, lograr que la adopción no sean trámites eternos, mejorar el tiempo de respuesta a juicios laborales, desalojos y femicidios. Es tan obsceno lo que hicieron de manipular a la justicia para perseguir opositores que tenemos que estar hablando de estas cosas”, enfatizó.