El proyecto de 2012 de trasladar a la pequeña isla australiana de Maria un número limitado de demonios de Tasmania, mamíferos en vías de extinción debido a un cáncer facial, resultó un fracaso mortífero.

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Los demonios exterminaron a su vez a unas 3.000 parejas de pingüinos que ya vivían en el lugar. Su llegada tuvo “un impacto catastrófico sobre una o más especies de pájaros”, constató BirdLife Tasmania, una organización de conservación de las especies locales.

Demonio de Tasmania exterminan pingüinos en una islaAFP

Perder 3.000 parejas de pingüinos de una isla que es un parque nacional, que debería ser un refugio para esta especie, es fundamentalmente un duro golpe”, dijo el doctor Eric Woehler, investigador del grupo, subrayando que el resultado del experimento no fue una sorpresa.

En 2011, un informe del departamento de industrias primarias, parques, agua y ambiente de Tasmania sugería en efecto que la introducción de los demonios de Tasmania habría tenido “un impacto negativo sobre las pequeñas colonias de pingüinos y pájaros marinos presentes en la isla de Maria”.

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Solución para que los Demonios no desaparezcan

Los demonios de Tasmania en estado salvaje desaparecieron de la parte continental de Australia hace unos 3.000 años, pero grupos conservacionistas indicaron que ejemplares de estos marsupiales reintroducidos se han reproducido en estado natural, lo que genera esperanzas de que sea exitoso el esfuerzo para su preservación.

Demonio de Tasmania exterminan pingüinos en una islaAFP

Aussie Ark y otros grupos conservacionistas revelaron que siete de estos mamíferos carnívoros nacieron hace unos días en una reserva salvaje de 400 hectáreas en Barrington Tops, al norte de Sídney.

Esta noticia llega menos de un año después de que 26 ejemplares adultos fueran liberados en el extenso santuario, que está vallado para protegerlos.

Los conservacionistas calificaron este proyecto como “histórico”, similar al exitoso retorno de los lobos al Parque Nacional de Yellowstone en Estados Unidos, en la década de 1990.

Los demonios de Tasmania pesan hasta 8 kg y tienen pelaje negro o marrón, se alimentan de otros animales de su entorno o de cadáveres y por lo general no son peligrosos para los humanos.

En Australia continental se especula con que fueron exterminados por manadas de dingos, perros salvajes, hace unos 3.000 años.