En la noche del lunes, se vivió en “Bienvenidos a bordo” uno de los momentos más emotivos de su historia. Si bien ya es movilizador ver que alguien gana semejante suma de dinero, lo es más cuando hay una buena causa detrás. Eugenia, una instrumentadora quirúrgica, sufrió la caída del techo de su casa y se anotó en el programa no precisamente por diversión a las cámaras, sino para obtener recursos y solventar el problema.

La participante se sometió a “La pared de la fortuna” para recuperar su vivienda. El juego consiste en adivinar si el producto siguiente es “mayor o menor” que el otro, en referencia a su costo, mientras se van sumando cada vez más premios. Antes de hacer su última jugada, le recordaron que ya estaba al frente de 560 mil pesos. Si acertaba, se los llevaría y recuperaba su hogar. Ahí el estudio se paralizó y Eugenia vio que nada era imposible.

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¿Qué eligió? “Menor” que tres. ¡Y acertó! Ni bien dio vuelta el cartel, leyó que decía “1” y no pudo contener su emoción. Empezó a saltar en el lugar junto a Guido Kaczka mientras quienes estaban en el piso la alentaban y se mostraban súper felices por ella. Se emocionó hasta las lágrimas y agradeció a todos por la buena onda y el premio.

Durante su presentación, Eugenia contó que tiene dos hijas, y que debido al problema en el techo de su casa, se tuvo que mudar temporalmente a la casa de su suegra: “No sé muy bien lo que pasó con el techo, pero evidentemente fue la construcción. Un día estábamos ahí y se desplomó. Pudimos sacar a nuestras hijas y no se lastimó nadie”, indicó. El arreglo de su casa es muy costoso, y por ese motivo decidió animarse a jugar en el programa de Guido Kaczka.