Los investigadores determinaron que durante el 2020 Diego Armando Maradona cambió en seis oportunidades de número telefónico y, según el análisis de las comunicaciones, siete de cada diez llamados que recibía no eran respondidos, informaron hoy fuentes judiciales.

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Se trata de un aparato Iphone 7 Plus gris oscuro y un Iphone 8 Plus negro que pertenecían al 10 al momento de su muerte, los cuales fueron peritados y se determinó, además, que seis conversaciones de Whatsapp de cada uno de los teléfonos habían sido borradas.

En tanto, el equipo de investigadores coordinado por el fiscal general de San Isidro, John Broyad dispuso hacer un nuevo peritaje con el objetivo de ampliar detalles sobre los llamados que se realizaron a partir del día de la internación domiciliaria hasta el fallecimiento de Maradona.

Del ciento por ciento de esas comunicaciones analizadas en el primer aparato, nadie contestó en el 80,8 por ciento, mientras que de las llamadas de WhatsApp quedaron sin responder el 68 por ciento. Además, en ese celular había 96 chats y 6 conversaciones habían sido borradas, añadieron los voceros.

Diego Maradona (Archivo / EFE)

En el segundo Iphone peritado, del total de llamadas telefónicas el 70,1 por ciento no fueron respondidas y del WhatsApp el 73,5, mientras que había 91 chats y al igual que en el otro artefacto fueron borradas 6 conversaciones.

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Por otra parte, el equipo de fiscales mañana le enviará el expediente al juez de garantías 2 de San Isidro, Orlando Díaz, para que resuelva sobre el pedido de eximición de prisión que presentó el lunes el psicólogo Díaz. Este es el segundo pedido de eximición de prisión presentado en la causa por uno de los imputados en el expediente.

El pasado 4 de diciembre, el juez le otorgó el beneficio al principal acusado, el neurocirujano Luque, aunque solo en orden a la calificación de “homicidio culposo” -con una pena de 1 a 5 años de cárcel-, al considerar que es un delito excarcelable y que bastaba con una caución juratoria.

Leopoldo Luque (Archivo)

Aparte de Luque (39), Díaz (29) y Cosachov (35), los otros cuatro profesionales de la salud imputados que por el momento tiene la causa son los enfermeros Dahiana Gisela Madrid (36) y Ricardo Omar Almirón (37); la médica que coordinaba la internación domiciliaria para la prepaga Swiss Medical, Nancy Forlini (52); y el coordinador de los enfermeros, Mariano Perroni (40).

Pero los fiscales de San Isidro ya tienen bajo la lupa la actuación de algunos miembros del entorno que convivían con el “10” y, más hacia arriba en la cadena de responsabilidades, a sus empleadores, es decir, a los responsables de toda la “maquinaria Maradona” que estaba dirigida por su abogado y representante, Matías Morla.

Maradona, la mayor figura de la historia del fútbol mundial, murió a los 60 años el 25 de noviembre de 2020 al mediodía, en una casa del barrio privado San Andrés, de Tigre donde transitaba una internación domiciliaria que está bajo investigación.

Con información de Télam