Este sábado a la tarde comienza en Buenos Aires la cumbre de ministros de Finanzas y presidentes de los bancos centrales del G20, el bloque que integran 19 países industrializados y emergentes y la Unión Europea (UE), y la agenda de temas será variada y heterogénea. Además se prevén cortes de calles en las inmediaciones del evento.

Algunos de los temas a tratar son la disputa comercial entre Estados Unidos y la UE por la aplicación de aranceles a las importaciones, la implementación de políticas públicas que garanticen el empleo en un vertiginoso cambio tecnológico y la apuesta por inversiones en infraestructura.

La reunión podría transformarse en el escenario sobre el que prosigan los cruces entre Estados Unidos y la Unión Europea por la aplicación de aranceles a las importaciones. Los 28 países miembros del bloque europeo preparan represalias contra Estados Unidos si el Gobierno de Donald Trump impone nuevos aranceles a la importación de vehículos de Europa. Trump ya impuso nuevos impuestos a la importación de acero y aluminio, a los que la UE respondió con aranceles a una serie de productos como el whisky y las motocicletas.

Los miembros del G20 darán continuidad en Buenos Aires a la agenda analizada en el último encuentro de Finanzas que se llevó a cabo en abril en Washington. Allí coincidieron en que el crecimiento global de la economía rondaría el 4% durante 2018 y posiblemente permanecerá en ese nivel el próximo año.

Además, los delegados del G20 evaluarán la relación entre los nuevos modelos productivos y la informalidad laboral en un contexto de cambio tecnológico vertiginoso. Entre sus objetivos, el foro también promueve la adopción de políticas públicas que favorezcan la reducción de las brechas existentes en materia de género, y medidas que hagan eficaces a los regímenes de protección social de los trabajadores.

En el marco de la cumbre de ministros de Finanzas, el argentino Nicolás Dujovne brindó una conferencia junto a la directora del Fondo Monetario Internacional Christine Lagarde (Reuters)

Para el foro internacional, la infraestructura resulta crucial para el desarrollo porque impulsa el crecimiento y la productividad de los países. Además, provee el acceso físico y digital necesario para que los ciudadanos aprovechen las oportunidades de la economía del futuro. Pese a eso, la inversión es mucho menor de la necesaria para sostener un crecimiento vigoroso e inclusivo. En busca de inversores, el G20 destaca que la infraestructura puede resultar una nueva clase de activos para canalizar los ahorros.

Las criptomonedas también será un tema clave a tratar por los ministros de Finanzas: analizarán medidas que las regulen ante la posibilidad de que, como medio de pago digital, se conviertan en una herramienta de lavado de dinero y la financiación del terrorismo, como alertó en su momento el Fondo Monetario Internacional (FMI).

En tanto, la UE reclama la aplicación de impuestos a las grandes compañías digitales, entre ellas Apple, Facebook, Amazon y Google, a las que acusó de desviar sus ganancias a países con poca exigencia impositiva. El bloque europeo impuso el miércoles a Google una multa de 4.342 millones de euros por abuso de posición dominante con su sistema operativo para dispositivos Android.