La tecnología se supera día a día y tiene como principal objetivo facilitar la vida de las personas. Tal es el caso de llegada de Internet de las Cosas (IoT) y la posibilidad de interconectar a través de la red distintos dispositivos de uso hogareño, como una heladera o el lavarropa, y controlarlas a distancia con un celular o una tablet. En esa línea ​ESET, una compañía en detección proactiva de amenazas, realizó un relevamiento para saber qué piensan los usuarios sobre la seguridad en las casas inteligentes.

Si bien según el estudio más del 81% de los usuarios opina que la llegada de Internet de las Cosas brinda más comodidad en la vida cotidiana de las personas, existe un alto nivel de preocupación en cuanto a la privacidad de la información en un hogar inteligente: un 96% de los encuestados considera que la información recolectada por los dispositivos puede ser robada por cibercriminales.

En tanto, casi el 70% de los participantes consideró que los dispositivos IoT no son seguros. Sin embargo, el 62.1% opinó que no dejaría de comprarlos por un tema de seguridad.

En este contexto, un equipo de investigadores de ESET analizó algunos de los dispositivos IoT más populares del mercado con el fin de crear un hogar inteligente básico que imite los objetos conectables que se podrían encontrar en un hogar típico.

Algunos de los dispositivos probados presentaron vulnerabilidades que fueron resueltas rápidamente con un nuevo software y firmware. Cuando las vulnerabilidades no se solucionan de manera rápida, lo apropiado puede llegar a ser elegir un dispositivo equivalente.

A partir de ese estudio, Tony Anscombe, uno de los investigadores, concluyó que “ninguna aplicación o dispositivo puede garantizar total seguridad o inmunidad ante potenciales vulnerabilidades”.