Un voluntario encendió la alarma al presentar un posible efecto colateral grave. Aseguraron que "es una acción de rutina".


La farmacéutica AstraZeneca decidió interrumpir un ensayo clínico para lograr una vacuna contra la COVID-19, porque uno de los participantes sufre “una enfermedad potencialmente inexplicable“, informó este martes un vocero de la compañía a medios de comunicación estadounidenses.

Esta es una acción de rutina que sucede siempre que hay una enfermedad potencialmente inexplicable en uno de los ensayos mientras se investiga, asegurándonos de que se mantiene la integridad de los estudios“, indicó el vocero a la cadena CNBC y al medio especializado Stat.

El voluntario que se enfermó reside en el Reino Unido, de acuerdo a Stat, que dijo desconocer la naturaleza de la reacción adversa que sufrió el individuo, aunque se espera que se recupere.

Esta es la vacuna que había desarrollado AstraZeneca, con sede en Cambridge (Reino Unido), junto a la Universidad de Oxford y cuya eficacia se estaba experimentando en EE.UU., Brasil y Sudáfrica después de que el ensayo hubiera dado resultados positivos en sus fases iniciales, cuando se probó con mil personas en el Reino Unido.

(AP Photo/Natacha Pisarenko, File)

Además, los Gobiernos de Argentina y México, así como la fundación mexicana Slim, llegaron en el mes de agosto a un acuerdo con AstraZeneca y con la Universidad de Oxford para fabricar la vacuna en sus países y, luego, distribuirla a todos los países de Latinoamérica, con excepción de Brasil.

Lucas Filgueira Risso, director de Operaciones del laboratorio mAbxience, elegido para producir en Argentina la materia prima para la elaboración de la vacuna de AstraZeneca contra el coronavirus, le dijo a Télam: “Parece que se puso en pausa la prueba clínica, pero nosotros no tenemos información extra. No paramos la producción de la vacuna, seguimos comprando cosas. Imagino que será una pausa y no una suspensión, no se cancela todo. No tenemos novedades de que se vaya a frenar la producción“.

Según informó en agosto el presidente Alberto Fernández, el objetivo era elaborar entre 150 y 250 millones de dosis que estarían disponibles a precios accesibles, con un coste individual de entre 3 y 4 dólares.

Por el momento, se desconocen los efectos que podría tener este incidente en los planes de AstraZeneca para desarrollar la vacuna en México y Argentina.

Esta es la primera vez que uno de esos ensayos para lograr la vacuna contra la COVID-19 tiene que ponerse en pausa por razones de seguridad.

Con información de AP, EFE y Télam.


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