Donato de Santis no necesita libreto. Ya con más de 20 años en la Argentina, conoce la mayoría de los sabores que identifican a un país por el que apostó para desembarcar con sus ollas y sartenes.

En diálogo con Vía País, el cocinero italiano habló de cómo la pasa en tiempos de cuarentena, teniendo en cuenta que forma parte de uno de los rubros más golpeados. Además, mostró un grato recuerdo con respecto a MasterChef y reveló algunos secretos: el mejor y el peor plato y su mayor enojo en el programa.

Cuarentena

Al ser consultado sobre el aislamiento, Donato se mostró preocupado por la situación. "La estamos viviendo de la manera más difícil, porque viene extendiéndose. Para los comerciantes no es solamente "quedate en casa", tenemos que ver como seguir a flote como empresa", dijo.


Y agregó: "Toda mi familia está en Italia, tantos mis hermanos como mi mamá. Mi hermana vive en la parte norte de Milán, en una zona donde hubo un brote importante. Por ahora están todos bien y nadie se vio infectado".

En ese sentido, hizo hincapié en el rubro gastronómico, que fue uno de los más perjudicados por la pandemia. "Causó daños a nivel internacional. La gastronomía y el turismo fueron de los rubros más afectados por las obvias razones. Es que son lugares donde la gente se junta; se van a vivir tiempos difíciles", analizó.

MasterChef

El cocinero italiano también recordó las distintas ediciones del concurso de cocina y mencionó cuál fue el mejor plato que probó.

"Hubo muchas ediciones, fue memorable la pasta con porotos que fue el plato que más me emocionó de todos. En la eliminatoria que se hizo en vivo, hubo platos indescifrables desde todo puntos de vista, especialmente en la parte principal donde se definen los participantes.

Al referirse a sus devoluciones, rememoró la vez que más se enojó con los participantes: "Fue en un casamiento que se hizo en el club Náutico y estábamos todos muy alterados, porque no era solamente un set up de televisión, el casamiento y el catering eran reales, estábamos atrasados y los participantes estaban jugando a MasterChef".

Y continuó: "Nosotros (los jurados) sabíamos de la importancia y la presión que había; nos pusimos muy duros con los participantes en cámara y fuera de cámara. Ese fue el momento más crudo de todos".

Córdoba y el fernet

Al mencionar Córdoba, el chef mencionó un pueblo típico de inmigrantes italianos, donde es tradicional por su pasta: Colonia Caroya.

"Me llevé muchas emociones por la calidez de la comunidad y por cómo la preservan. Parece que fueron personas que se congelaron en el tiempo, lo digo positivamente. Ir a comer a Caroya es como ir 50 años atrás, hay ricos sabores y embutidos", ​recordó sobre su experiencia.

Al ser consultado sobre si probó los alfajores de fernet, Donato no pudo contener la risa: "No sabía de esto y me rio porque me parece gracioso eso de sacarle provecho".

Y contó su historia con el fernet: "Vengo de una generación en la que nos criaron entre la mamadera y luego con toda la familia de los fernet; desde la Ferroquina hasta el Branca, hubo en los años 50 y 60 grandes marcas que se dedicaron a fabricar todo tipo de fernet y de Ferroquina, que eran aptos para la digestión o para después de la cena. Estaban muy en auge pero desaparecieron en Italia; cuando vine acá me sorprendió la gran familia de seguidores y fanáticos del fernet, es un fenómeno mundial".

Mendoza​ y el vino

A la hora de analizar la gastronomía argentina, Donato se detuvo en la comida de Mendoza y detalló su experiencia con el vino.

"Todas las provincias tienen cocineros y productos muy interesantes que todavía necesitan ser bien explotados como los cítricos, los cereales, pescados de río, frutos del bosque y otro montón que se destacan fuera del circuito de la carne, que es algo obvio al hablar de gastronomía argentina. Mendoza es una provincia autónoma en términos de producto, en este caso por el vino", consideró.

"Me gusta salir de la combinación dictada por las normas, siempre me quise guiar por el gusto personal. Me gusta explorar y la provocación; si ya está todo armado, se me quita el gusto un poco", opinó el italiano sobre el maridaje de vinos y comida.