Al no haber acuerdo con los bonistas, este viernes finaliza el plazo que se había establecido con los acreedores.


El Ministerio de Economía anunció esta noche que extendió hasta el próximo 2 de junio la fecha para renegociar los US$ 66.3000 millones de deuda emitidos bajo legislación extranjera. Así lo hizo saber la cartera que conduce Martín Guzmán a través de un comunicado de prensa.

Este viernes 22 de mayo vence el nuevo plazo que había fijado el gobierno para la aceptación de su oferta luego de no lograr 70% de adhesión de los bonistas. Durante la extensión del tiempo de negociación, tres grupos de acreedores han presentado sus contraofertas, lo que ha acercado las posiciones entre las dos partes.

Es este día además la fecha límite para pagar 503 millones de dólares en intereses del bono Global -que debían haber sido abonados el 22 de abril-y su falta de pago determinaría una situación de “default”, el noveno en la historia argentina.

Al día de hoy hay una negociación frenética en la que ninguna de las partes parece apurada sino más bien interesada en no ceder demasiado, porque a ambos lados del mostrador hay cuentas para rendir.

Martín Guzmán lo tiene al presidente Alberto Fernández. Los negociadores privados tienen a sus clientes, entre los que hay fondos de pensión que necesitan liquidez durante los próximos años.

La negociación tiene varios frentes. Es que cada grupo de acreedores (son al menos tres) preparó una contrapropuesta distinta que está acorde al tipo de papel que tiene en sus manos, los plazos y las cantidades. No obstante, hay un denominador común: todos quieren que los nuevos bonos tengan un VPN (Valor Presente Nominal) de 56 dólares. Y el Gobierno por ahora se estira, pero no supera los 48 dólares. ¿Qué significa esa diferencia? Unos 30.000 millones de dólares más a pagar en un plazo de entre 10 y 15 años.

Por el lado del Gobierno el único interlocutor sigue siendo Guzmán. Pero en los últimos días fue habilitado para hablar Sergio Chodos, el representante argentino ante el Fondo Monetario Internacional. En las entrevistas que dio, Chodos dejó en claro que el viernes puede haber default técnico.

Martín Guzmán (Foto: REUTERS/Agustin Marcarian)

Cuando un soberano deja de pagar de forma voluntaria o por insolvencia, se declara el default y los acreedores pueden iniciar un litigio para cobrar. Pero cuando como ocurre ahora que el bono que no se paga es parte de una reestructuración, se define como “default técnico”. Es lo que le ocurrió a la provincia de Buenos Aires la semana pasada.

El 22 se termina el mes de gracia que tenía el Gobierno tras un vencimiento por 503 millones de dólares por bonos Globales emitidos en 2016. 

Ocurre que la oferta argentina fue registrada ante la Comisión de Valores de Estados Unidos (SEC, por sus siglas en inglés) el 17 de abril. Y la normativa norteamericana indica que debe permanecer abierta por un plazo de diez días y un máximo de noventa días.

Por ello, Chodos pide diferenciar el default o incumplimiento contractual de la fecha de pago de un bono determinado con lo que es el proceso de renegociación de la deuda que va a tener impacto en la vida de los argentinos durante los próximos treinta años y en la capacidad de pagar esa deuda.

“Resumir toda esa discusión a qué pasa el viernes a la tarde no es adecuado. Los argentinos tenemos en la memoria el 2001 cuando el default vino junto con el colapso de la convertibilidad y la gran recesión, pero ahora no necesariamente es así”, dijo el funcionario restándole dramatismo a la situación.

Por esa situación, Chodos y gran parte del Gobierno no ven una fatalidad inminente sobre la negociación. “Esto no tiene un impacto técnico importante en las negociaciones reales”, insistió el funcionario que reside en Washington. Y aclaró que pase lo que pase el viernes, el diálogo con los bonistas continuará.

Esto es así porque Fernández le pidió a Guzmán que no deje afuera un porcentaje demasiado grande de bonistas porque siempre se corre peligro que esa deuda sea comprada por un fondo buitre.

El presidente Alberto Fernández dijo este jueves que Argentina está en default desde hace meses, por lo que este viernes no cambiará la situación aunque no pague un vencimiento.

“Leo en los diarios que corremos el peligro de caer en default mañana (viernes) y yo me preguntó por qué mienten así. Si estamos en default desde hace meses, desde antes de diciembre que estamos en default, solo que no lo escriben, solo que lo ocultan”, lanzó el mandatario.




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