Aviones militares estadounidenses bombardearon un refugio del grupo extremista en el río Tigris, en Irak.


Aviones de las fuerzas iraquíes y la coalición internacional que combate al yihadismo en Siria e Irak lanzaron más de 36 toneladas de bombas contra una isla de la provincia iraquí de Saladino que se había convertido en refugio del grupo terrorista Estado Islámico (EI).

La operación, llevada a cabo el martes por las tropas de la coalición liderada por Estados Unidos (EE.UU.), tuvo como objetivo la isla de Qanus, “un refugio seguro y un importante punto de tránsito para el EI”, informó en su cuenta de Twitter el Comando Central de las Fuerzas Aéreas de EE.UU.

Un video difundido en esta red social por el portavoz de la coalición, coronel Myles B. Caggins III, muestra un gran número de impactos en cadena que cubren toda la superficie de una isla fluvial en el río Tigris y a oficiales observando el resultado desde la distancia.

En un comunicado, la alianza precisó que las fuerzas emplearon 36.000 kilogramos de munición y que el objetivo de la acción era evitar que los yihadistas se escondan entre la densa vegetación de la isla. Ahora, efectivos peinan la zona para despejarla y eliminar cualquier remanente del EI.

Las fuerzas de seguridad luchan contra los yihadistas en varios puntos del país, donde aún tienen presencia después de haber perdido todos sus dominios territoriales a finales de 2017, cuando el gobierno iraquí declaró la victoria sobre este grupo.

En las últimas semanas, Bagdad ha anunciado nuevas acciones para acabar con los restos del EI, que todavía mantienen actividad en diversos puntos del país.





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