Las empresas aplaudieron el decálogo expuesto por Mauricio Macri de cara a las elecciones.


Los principales referentes del sector empresarial celebraron las gestiones que el Gobierno nacional inició con un grupo de aspirantes presidenciales para tratar de despejar las dudas sobre el futuro político de la Argentina a partir de diciembre próximo.

“Hoy me parece que el problema de la Argentina no es económico sino político, por lo que genera la grieta. Entonces, si esto ayuda a poder pensar a largo plazo, muchos de los problemas económicos que están ahora se solucionarían”, apostó el presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Miguel Acevedo, ante la consulta de este medio.

Con sus palabras, Acevedo resumió una mirada que comparten muchos de los principales ejecutivos del país y que históricamente toma fuerza en tiempos en donde las elecciones suponen posibles cambios de rumbo. Por ello, fueron bien recibidos los 10 puntos que se fijaron, según el borrador del acuerdo.

“Hace tiempo que se viene planteando tener políticas de largo plazo, así que para nosotros es una muy buena noticia que empiecen, porque yo me imagino que esas 10 medidas son el planteo inicial para llegar a acuerdos entre la política”, agregó Avecedo.

Y respecto a la posibilidad, habilitada ya por la Casa Rosada, de que el kirchnerismo también adhiera al pacto, el titular de la UIA remarcó que este tipo de acuerdos deben contar con el respaldo de “la mayor cantidad de representante políticos para que sea más confiable”.

“Ojalá. Si están todos o por lo menos la mayoría sería un buen comienzo”, insistió cuando se le consultó si ese respaldo tendría que ser expresado por la propia Cristina Fernández.

Las novedades también fueron recibidas con beneplácito en otros sectores, como el de la Cámara Argentina de Comercio (CAC), la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), la Asociación de Banco de la Argentina (ABA) y la Sociedad Rural Argentina (SRA).

Desde la entidad rural que preside el mendocino Daniel Pelegrina solicitaron que las fuerzas políticas del país se adhieran a este decálogo porque, opinaron, “este acuerdo será un gesto de grandeza y madurez política que la sociedad necesita y reclama en estos momentos, así como una contribución concreta para que los sectores productivos podamos alcanzar nuestro potencial y continuar invirtiendo y apostando a la Argentina”.

El entusiasmo de los inversores

Los movimientos en el terreno político impactaron favorablemente en los principales indicadores financieros de la Argentina y las gestiones oficiales permitieron ayer restarle presión al dólar.

La divisa norteamericana retrocedió 46 centavos en la plaza minorista, donde cerró a $43,38 para la compra y a $45,55 para la venta. En la semana acumuló una baja de $1,35 promovida por la nueva estrategia del Central que lo habilita a intervenir con la venta de reservas y por el incremento de las tasas de referencia, que el jueves llegaron a superar la barrera del 74% anual.

El dólar mayorista se contrajo ayer 32 centavos, terminó a $44,44 y la baja semana fue de $1,53. En la plaza cambiaria el cambio de humor también se asoció con una mejora en el clima externo y permitió que el Central recorte 0.81 puntos porcentuales la tasa de las Leliq y las deje en 73,26%.

Los mejores resultados se observaron en el plano bursátil, donde el índice Merval que agrupa a las acciones líderes saltó 5%. La tendencia la lideraron los papeles de Banco Macro (8,3%), Transportadora Gas del Norte (8%), Transener (7,7%) y Supervielle (7,3%), entre otros.

La bolsa local asimiló los buenos resultados de las acciones de las empresas argentinas en Wall Street (conocidos técnicamente como ADR), que lograron ganancias de hasta 20%, como fue el caso de Mercado Libre.

Los títulos públicos también recuperaron el encanto ayer y subieron hasta 4,26%, lo que impactó directamente en el Riesgo País, que bajó 3,9% y finalizó a 926 puntos básicos.






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