"Solo espero que lo encuentren muerto", dijo Juan Coppa quién ahora tiene la custodia de los hijos de Valeria.


Juan Coppa, padre de Valeria Coppa, la mujer asesinada por su ex pareja el martes último frente a la Catedral de Bariloche, informó que se hizo cargo del cuidado de sus nietos y que se encuentra custodiado por la Policía porque el principal sospechoso del femicidio “es un hombre peligroso y todavía permanece prófugo”.

“Yo vivía con mi hija y ahora me quedé a cargo de los chicos, tengo a la policía afuera de mi casa. Mientras no lo agarren (a Mariano Cordi) las cosas van a seguir así. Solo espero que lo encuentren muerto“, explicó Coppa en declaraciones a Télam.

El hombre detalló que en la relación de cuatro meses que mantuvieron su hija y Cordi no ocurrieron hechos que los alertaran sobre una posible conducta violenta del hombre. “No nos enteramos de que fuera violento, no sabíamos nada de esto”, aseguró.

Funcionarios de la provincia explicaron a Télam que Cordi se dedicaba a hacer en su casa armas artesanales diversas, entre ellas pistolas de bajo calibre, como la 22 que usó para asesinar a Coppa.

Una fuente de la investigación lo definió como un “demente”, mientras que la fiscal a cargo del caso, Betiana Cedón, lo calificó en conferencia de prensa como una persona “extremadamente peligrosa”.

Un investigador relató que en el propio terreno en el que vivía, Cordi enterró trampas cazabobos que podrían haber herido gravemente a la Policía de Río Negro si los agentes no las hubieran detectado a tiempo.

En tanto, se estableció que la pistola calibre 22 que utilizó Cordi para asesinar a Coppa estaba construida de modo muy rudimentario con elementos similares a una lapicera, indican fuentes oficiales.

La investigación ya confirmó que ambos mantuvieron una discusión alrededor de las 16 junto a las escalinatas de la entrada principal de la Catedral y que cuando Coppa dio por concluido el encuentro y se dio vuelta para agarrar su bicicleta, Cordi le disparó desde atrás a la cabeza, a escasos centímetros de distancia, ante decenas de turistas y vecinos.

Justo en ese momento se realizaba una batucada compuesta por unos 15 artistas, cuya música hecha a partir de tambores tapó la estampida del arma, sospechan los pesquisas.

Por estas horas el hombre es buscado en la periferia de Bariloche por personal Policíal y de Gendamería Nacional y durante el día se hicieron diligencias en el paraje Ñirihuau donde Cordi vivió algunos años, ubicado a unos 15 kilómetros de la ciudad.






Comentarios