Estimas que más de 100 mil turistas pasarán por las cosatas rionegrinas durante esta temporada.


Las Grutas, Playas Doradas y El Cóndor, tres destinos marítimos de Río Negro suman algo más de 37 mil plazas turísticas entre hoteles, apart-hoteles, casas de alquiler, cabañas y campings, registraron un 98% de ocupación en la cuarta semana de enero, informó el Ministerio de Turismo y Cultura de la provincia.

La gran afluencia de turistas a estos lugares de veraneo de la Patagonia motivó que cientos de visitantes debieran ser derivados para su alojamiento a las ciudades cabeceras de esas playas, que son San Antonio Oeste, Sierra Grande y Viedma, respectivamente.

Las 23.000 plazas de Las Grutas, 7.500 corresponden a hoteles, alcanzaron un 100% de ocupación por el arribo de unos 30 mil turistas desde el último fin de semana, informó la Secretaría de Turismo de San Antonio Oeste.

La titular de ese organismo, Nadina Gutiérrez, señaló que ese registro “es un 35% superior al alcanzado para el mismo período del año anterior” y estimó que en todo enero “la villa turística habrá recibido a casi 110 mil turistas”.

La funcionaria sostuvo que “las reservas de las plazas de alojamiento llegan al 100% durante los fines de semana“, y explicó que “se acentúa la llegada de turistas provenientes de las provincias patagónicas y de Buenos Aires, Córdoba y Mendoza“.

El secretario de Turismo de Playas Doradas, José Pezzano, aseguró a Télam que esa villa turística, a 28 kilómetros de Sierra Grande, con 3.500 plazas de alojamiento, “tiene una ocupación plena desde la segunda quincena de este mes“.

Pezzano dijo que el balneario “recibe unas 2 mil personas por día” y consideró que esta gran afluencia turística “se relaciona directamente con el nuevo camino asfaltado entre la ruta nacional 3 y la villa”. Las previsiones del funcionario indican “que vamos a recibir alrededor de 120 mil visitas durante el verano“.

Los atractivos de esta villa son sus amplias playas y sus aguas cálidas y transparentes para practicar kayak, pesca deportiva y buceo. Además, cuenta con la pingüinera más septentrional del mundo y con zonas que combinan sierras y mar, ideales para el trekking.

Los deportes de viento, como el carrovelismo, la navegación a vela en distintos tipos de embarcaciones y el windsurf también ocupan un lugar importante en estas playas, que se extienden sobre más de 3.000 metros de costas sobre el océano Atlántico.






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