El trágico hecho que los expertos vienen anunciando hace muchos meses está por concretarse. El iceberg A68-A, que se desprendió de la Antártida en 2017, se encuentra a menos de 250 kilómetros de las islas Georgias y advierten que la inminente colisión producirá un desastre ecológico en todo el archipiélago fueguino austral.

La gigantesca masa de hielo se desprendió de barrera Larssen-Charlie, en el mar de Weddell (península antártica que genera los mayores icebergs del mundo). El Alpha 68, tiene una superficie de unos 4.200 kilómetros cuadrados (el equivalente a 20 veces la ciudad de Buenos Aires), y de impactar contra las georgias los científicos advirtieron que la fauna estará gravemente comprometida.

Iceberg A68 - Antártida\u002E

El archipiélago perteneciente al territorio de la provincia de Tierra del Fuego, pero actualmente ocupado ilegalmente por Británicos, es un importante refugio para focas, pingüinos emperador, albatros y otros animales antárticos.

Según los investigadores, el impresionante bloque de hielo se trata de los mayores registrados en la historia, actualmente tiene 150 kilómetros de largo por 45 de ancho y alcanza hasta 200 metros por debajo de la superficie oceánica. Además aseguraron que el cuerpo hace años se mueve dependiendo de las corrientes oceánicas y si bien al principio pensaron que su rumbo sería hacia el sur del continente blanco, la trayectoria fue otra y ahora se encuentra a menos de 250 kilómetros de las Georgias, (a sólo 1600 kilómetros de Malvinas).

Los expertos detallaron que las únicas esperanzas posibles en estos momentos para evitar el impacto es que las corrientes marinas sean capaces de desviar finalmente la trayectoria del gigante de hielo, o la temperatura del mar -a medida que avance- lo comience a desintegrar.

Ahora mismo resulta complicado saber cuánto tiempo tardará en chocar, puede que días, semanas o meses, dependiendo de la velocidad. Lo cierto es, que si finalmente el iceberg encalla en las aguas poco profundas o directamente colisiona podría afectar a la capacidad de los animales para alimentar a sus crías, además de alterar el ecosistema marino. Como estos animales necesitan acceso al mar para alimentarse, el iceberg podría bloquear fácilmente sus rutas de alimentación.

Ver desprendimiento y recorrido del A-68